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martes 20 octubre 2020
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Vocación Misionera de un joven: “Después de 15 años me di cuenta que no podía vivir una vida falsa, y le dije SÍ a Dios”

Campanas/Bolivia Misionera /El domingo 20 de septiembre se realizó el Conversatorio Juvenil Misionero, ¡Aquí estoy, mándame!, organizado por las Obras Misionales Pontificias y JOMIS de la Arquidiócesis de Santa Cruz, en la oportunidad se compartió el tema: “La vocación misionera de un joven”.

Los seminaristas del Seminario Mayor San Lorenzo con mucha alegría acompañaron esta quinta versión del conversatorio camino al Domingo Mundial de las Misiones, inició con un testimonio misionero y un momento de oración; en la ocasión también acompañaron dos Obispos: Mons. Waldo Barrionuevo, director de OMP Bolivia y Obispo de Reyes, y Mons. Juan Gómez, Obispo Auxiliar de Cochabamba.

El Seminarista Mario Marcelo Prada, de 34 años, Seminarista del Seminario San Lorenzo, compartió el tema central en el que confesó que cuando recibió la invitación dijo: “Señor, aquí estoy mándame”.

El seminarista inició con un contexto según la sagrada escritura en torno al tema, basándose en el Libro del profeta Isaías: “todo nace en la rebeldía, hay algo en ello que hace que uno mismo sea el que se castigue, hay personas que les sobra ayuda, pero no quieren, eso quiero que vayamos trayendo en nuestras vidas, uno lo hace sabiendo que está mal, entonces eso es lo que a Dios le llega a indignar”.

“Dios tiene un plan precioso, pero nosotros nos desviamos por rebeldía, cuidado con creernos más de lo que somos, el problema está en la soberbia, y el último punto y más importante es la injusticia, esta palabra machaca al pobre”.

Aquí estoy mándame…¿porque?¿a qué?…”Los que queden, el resto serán llamados santos”(Isaías4,3)

“Ojalá varios jóvenes estén es este grupo, que no estén con rebeldía y que machacan en el mismo error, que no estemos del lado de los abusivos, cuando estás cerca de Dios compartes todo, incluso su indignación, yo espero que los 50 que hoy estamos conectados seamos de este grupo que Dios ha rescatado”.

“El punto de quiebre, para mi es el gran dilema de la libertad, Dios tiene grandes cosas para comunicarnos, la mayor de todas, su voluntad en nuestras vidas, pero ojo que Él no nos va obligar, Él llega sin que lo inviten, pero no te obliga a dar ni un solo paso”.

“Soy el mayor de los seminaristas, pero el menor en formación, yo tenía 15 años cuando respiraba el aire de la misión, dije Señor quiero dejar todo por ti, y con todo el coraje llegue a casa y le dije a mamá que quiero ser sacerdote, desde el colegio decía que iba a ser sacerdote, seguía firme, pero cuando llegue a mis 18 hice mal uso de esta palabra y facultad que es la libertad, ahí dije está difícil la cosa, porque tenia que renunciar a todo, y dije Dios gracias por llamarme, pero no, porque me dio miedo lo vi difícil”.

“Y bueno, ahí empecé a pensar que carrera estudiar, y elegí una ingeniería, mi familia me dio la oportunidad de estudiar en una universidad privada, probé algunos vicios, y llegó un momento en que mi hermana me dijo ayúdame a pagar la universidad, y por agradecimiento a ella tome más enserio las cosas, y conseguí la beca, y comencé a andar el camino de mis compañeros, porque me dio miedo hacer lo que realmente quería hacer”.

“Pero sabía que lo mío era el sacerdocio, terminé de estudiar, conseguí trabajo rápido, y lo peor saben que es, que uno puede seguir el molde de la mayoría, Jesucristo me seguía llamando, todavía sentía en mi corazón, decía que va decir mi hermana y la gente, yo hice con mi libertad lo que no debía, escapar de Dios que era lo que no quería”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Dios no nos va obligar, me encontré con un joven, que hizo algo parecido, y me dijo que confiaba en que Dios iba a hacer su voluntad en su vida, y le dije no te confíes porque depende de nosotros. Después de 15 años me di cuenta que no podía vivir una vida falsa, y no podía renunciar al camino que Dios me había puesto, y yo les digo que, si tienen un llamado de Dios y les da pánico, no tengan miedo, y si tienen miedo, aunque temblando, pero respondan, la opción por Jesucristo es tu opción”.

“Yo les digo que ustedes con miedo o sin miedo le digan que si a Jesucristo, no al párroco, no a mí, que le digan SÍ a Jesús, lo escuchen, y se atrevan a preguntarle ¿Señor que quieres para mí?, asusta porque cuando Dios quiere algo, te supera”.

A continuación, compartimos la charla completa en video:

 
JOMIS SANTA CRUZ
Graciela Arandia de Hidalgo



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