Search
sábado 31 octubre 2020
  • :
  • :

PASOC: Por un Voto Consciente, Libre y Responsable

Campanas/La Pastoral Social Caritas (PASOC) de la Arquidiócesis de Santa Cruz, desea contribuir a la orientación ciudadana desde la Doctrina Social de la Iglesia en este delicado momento electoral, que requiere absoluta responsabilidad de los votantes, la mayoría católicos, que deben tener los elementos básicos de discernimiento evangélico de la realidad social, política y ambiental, y, desde valores universales y cristianos, definir su postura para el futuro de Bolivia, en la perspectiva del Bien Común desde la ética política.

“POR UN VOTO CONSCIENTE, LIBRE Y RESPONSABLE”

  1. La Iglesia aprecia la política al servicio del Bien Común

“La fe cristiana no desprecia la actividad política; por el contrario, la valoriza y la tiene en alta estima (…) porque tiene como fin el Bien Común de la sociedad (…)” (Ver DP, 513-514), proclamado, así, por los obispos Latinoamericanos en 1979 y, el Papa Francisco el 2013, en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium: lo reafirma desde una perspectiva más ontológica. “La política, tan denigrada, es una altísima vocación y es una de las formas más preciosas de la caridad (…)” (EG, 205). En esa comprensión, “la Iglesia, como Madre y Maestra, experta en humanidad, debe discernir e iluminar, desde el Evangelio y su enseñanza social, (…) la vida política (…). Debe hacerlo, aun sabiendo que se intenta instrumentalizar su mensaje” (DP, 511)

  1. ¿Por qué estamos volviendo a las urnas?

Por la anulación de las elecciones generales de octubre de 2019, a causa de las irregularidades y fraude electoral constatado por la OEA y pronunciado por su Secretario General: “La proclamación de la victoria en primera ronda del entonces presidente Evo Morales fue posible únicamente por un aumento masivo de votos en el final del conteo (…)” Para lograrlo existió una “manipulación dolosa de los comicios en dos planos: El primero refiere a la alteración de las actas y la falsificación de las firmas de los jurados responsables por ellas. Y el segundo al nivel de procesamiento de los resultados, a partir del “redireccionamiento del flujo de datos a dos servidores ocultos y no controlados por personal del TSE, haciendo posible la manipulación de datos y la suplantación de actas”.

Por la denominada “Revolución de las Pititas”, las movilizaciones de  Comités Cívicos, Plataformas Ciudadanas, redes interinstitucionales y la ciudadanía autoconvocada en varios lugares del país, que rechazó una repostulación inconstitucional e inmoral, con la complicidad amañada del TCP y TSE; por la negación de los resultados del Referéndum del 21 de febrero 2016 (21-F);  la bronca a la anulación de la independencia de los órganos de poder; por la indignación a la gestión pública teñida de corrupción y de despilfarros, con vínculos de narcotráfico de algunas autoridades públicas; la imposición de un pensamiento único y simbólico; repudio a las contradicciones con los derechos de la madre tierra y los derechos de los pueblos indígenas y por la ofensa a la fe católica, mayoritaria en Bolivia, con un desprecio laicista y secularista.

  1. ¿Cuáles deben ser los criterios para un voto consciente, libre y responsable?
  • Discernimiento de Programas Electorales: Sabiendo que los programas de gobierno están pensados, sobre todo, para generar más votos y, considerando que en los mismos hay muchos aspectos de continuidad, algo de reformas y pocos cambios profundos, seguirá siendo el criterio más importante del voto informado. Pero no debe ser ingenuo, hay saber distinguir entre lo demagógico y lo realista de la propuesta; la ideología subyacente que puede siempre favorecer a grupos específicos y no siempre a la mayoría y la coherencia que hay entre sus postulados y las necesidades reales del pueblo boliviano.
  • Valores universales y cristianos: No basta un buen Programa de Gobierno, que es el cuerpo, también tiene existir espíritu que está en la intencionalidad ideológica, implícita o explícita, que nos permita valorar su compatibilidad o no con los valores universales y cristianos. Este criterio, para los cristianos, debe ser determinante.
  • Testimonio de vida e idoneidad de candidatos: Sabiendo que no son las normas ni las instituciones las corruptas, sino las autoridades, hombres y mujeres de carne y hueso, es necesario conocer el perfil de los candidatos. No se puede separar mucho la vida privada de la vida pública de las autoridades, porque la primera refleja la segunda. Por tanto, conviene saber su ejemplo familiar, su trayectoria profesional o laboral, su compromiso social en diferentes organizaciones de la sociedad y, de ser necesario, su opción y coherencia religiosa. Luego debe estar, por supuesto, su idoneidad que exige la norma, que no necesariamente pasa por lo académico, sino por el sentido común y el sentido de servicio eficaz y eficiente. No queremos autoridades parasitarias ni mansas a cálculos políticos, sino fieles a sus responsabilidades y a su conciencia moral.
  1. ¿Cuáles son los desafíos para los laicos?

En el marco de lo ya establecido en el Concilio Vaticano II sobre la recíproca autonomía de la Iglesia y el Estado (GS, 36), debe quedar claro que la Iglesia Católica, como institución, no organiza ni patrocina ninguna organización política, así como no puede promover el voto por una opción política determinada y ningún grupo humano puede arrogarse la representación total de los católicos. En ese comprendido, los laicos estamos llamados en esta coyuntura electoral y en el futuro Gobierno a:

  • LA VERDAD EN LA CARIDAD: Así nos pide el Papa Benedicto XVI Deus Caritas est que implica, primero que nada, no ser arrastrados por las consignas viscerales de la “guerra sucia” y rechazar toda pretensión de convertir territorios específicos en colores políticos de unos y prohibidos para otros, lo que debe imperar es el pluralismo democrático. Toda denuncia debe estar basada en la verdad y esa verdad debe ser pronunciada con caridad, objetividad y responsabilidad. Lamentablemente persisten las mentiras y las medias verdades que confunden a la población, por eso, los laicos debemos hacer brillar la verdad, como dice el lema de nuestro Plan Pastoral, debemos ser “sal y luz del mundo”.
  • RESIGNIFICAR LA POLÍTICA Y LA DEMOCRACIA: El Magisterio Social de la Iglesia es una fuente importante del verdadero alcance teórico y práctico para la política al servicio del Bien Común y para el sistema democrático, que no se debe agotarse “en la limpieza de los procedimientos electorales, sino que es necesaria una democracia participativa y basada en la promoción y respeto de los DDHH. Una democracia sin valores, se vuelve fácilmente una dictadura y termina traicionando al pueblo” (DA, 74).
  • CONTRIBUIR EN LA RECOMPOSICIÓN DEL TEJIDO SOCIAL: La historia boliviana nunca ha estado exenta de conflictos, en mucho, activadas por intereses minoritarios, que han mostrado sus intereses como intereses generales, llevándonos a los bolivianos a la división, la confrontación, resentimientos y revanchismos. Desde los valores del Evangelio debemos ayudar a la reconciliación, pero sin impunidad.
  • EJERCER CONTROL SOCIAL AL CUMPLIMIENTO DE LAS PROMESAS ELECTORALES DEL GOBIERNO: Corresponde a los laicos, en alianza con otras representaciones sociales y académicas, hacer observatorio o vigilancia al cumplimiento del Programa de Gobierno que resulte triunfador, ejerciendo el derecho constitucional al Control Social, a través de mecanismos efectivos e independientes.
  • MAS FORMACIÓN, CONCIENCIA CRÍTICA-HISTÓRICA Y COMPROMISO POLÍTICO: Tenemos que dar razón de nuestra esperanza (1Pe 3, 15), de nuestra fe y del Reino de Dios, en su dimensión histórica y trascendente. Hay una oferta de servicios de formación que debemos aprovechar, para que nuestra misión, como “hombres de Iglesia en el corazón del mundo y hombres del mundo en el corazón de la Iglesia” (DP, 786-787), nos lleve a “tratar de obtener el Reino de Dios gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios“ (C-DSI, 541).

En plena comunión con nuestro Arzobispo, Mons. Sergio, resonamos su homilía del 20 de septiembre: “Los candidatos son llamados a trabajar en la viña de nuestro país, con espíritu de servicio y desprendimiento, priorizando el bien común, la unidad y la salvaguarda de la democracia”.

Santa Cruz, 21 de septiembre, 2020

DECARGAR ARCHIVO

Graciela Arandia de Hidalgo



Nuestro sitio web utiliza cookies para que usted tenga una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando estará dando su consentimiento y la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies