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lunes 16 septiembre 2019
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Papa Francisco: ¿Receta para no hundirse en las dificultades? Tener esperanza

La esperanza cristiana es una virtud humilde que nos ayuda a no ahogarnos en las dificultades de la vida. Es lo que ha afirmado el Papa Francisco en la Misa celebrada esta mañana en Santa Marta.

El Pontífice ha afirmado que la esperanza en el Señor no desilusiona nunca, es fuente de alegría y da paz a nuestro corazón.

Jesús habla con los doctores de la ley y afirma que Abraham “exultó en la esperanza” de ver su día. Papa Francisco ha comenzado a hablar desde la cita del Evangelio de hoy para destacar lo fundamental que es la esperanza para la vida del cristiano.

Abraham, ha dicho Francisco, “tuvo sus tentaciones en el camino de la esperanza”, pero creyó y obedeció al Señor y así se puso en camino hacia la tierra prometida.

Hay, por tanto, dice el Papa, “un “hilo de esperanza” que vincula toda la historia de la salvación” y es “fuente de alegría”.

“Hoy la Iglesia nos habla de la alegría de la esperanza. En la primera oración de la misa hemos pedido la gracia a Dios de custodiar la esperanza de la Iglesia para que no “falle”.

“Y Pablo, hablando de nuestro padre Abraham, nos dice: ‘Creed contra toda esperanza’. Cuando no hay esperanza humana, está esta virtud que te lleva adelante, humilde, sencilla, pero que te da una gran alegría, a veces solo paz, pero sobre todo la seguridad de que esa esperanza no decepciona. La esperanza no decepciona”.

Esta “alegría de Abraham”, esta esperanza, ha proseguido el Papa, “crece en la historia”. “A veces -ha admitido- se esconde, no se ve. A veces se manifiesta abiertamente”.

Francisco ha citado el ejemplo de Isabel embarazada que exulta de alegría cuando es visitada por su prima María. Es la “alegría de la presencia de Dios, ha dicho, que camina con su pueblo. Y cuando está la alegría, está la paz. Esta es la virtud de la esperanza: de la alegría a la paz”.

Esta esperanza, ha retomado, “no desilusiona nunca”, ni siquiera en los “momentos de la esclavitud” cuando el pueblo de Dios estaba en tierra extranjera.

La esperanza nos sostiene y no deja que nos ahoguemos en las dificultades

Este “hilo de esperanza” comienza con Abraham. “Dios que habla a Abraham”. Y termina con Jesús. Francisco se ha detenido en las características de esta esperanza. Se puede hablar sobre tener fe y caridad pero es más difícil hablar sobre la esperanza:

“Hablamos de ella con mucha facilidad, pero cuando se pregunta: ‘¿Tienes esperanza? ¿Tienes la alegría de la esperanza?’ Pero padre, no entiendo, ¿me lo explica?’. La esperanza, esta virtud humilde, esta virtud que discurre bajo el agua de la vida, pero que nos sostiene para no ahogarnos entre las muchas dificultades, para no perder el deseo de encontrar a Dios, de encontrar ese rostro maravilloso que todos veremos un día: la esperanza”.

La esperanza no decepciona: es silenciosa, humilde y fuerte

Hoy, ha dicho el Papa, “será un buen día para pensar en esto: el mismo Dios que ha llamado a Abraham y lo hecho salir de su tierra sin saber dónde ir, es el mismo Dios que va a la Cruz para cumplir la promesa que hizo”.

“Es el mismo Dios que en la plenitud de los tiempos hace que la promesa se haga realidad para todos nosotros. Es lo que une ese primer momento al último, la esperanza. Es lo que une mi vida cristiana a nuestra vida cristiana, de un momento a otro, para seguir siempre adelante, pecadores pero avanzando”.

“La esperanza es lo que nos da paz en los momentos difíciles, en los momentos más oscuros de la vida. La esperanza no decepciona, está siempre allí: silenciosa, humilde pero fuerte”.

Artículo publicado por la edición italiana de Radio Vaticano y traducido por Aleteia

Graciela Arandia de Hidalgo



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