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domingo 28 febrero 2021
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Mons. Estanislao y Mons. René agradecen las oraciones y el apoyo bridado por los hnos. de la Iglesia de Bolivia y de Santa Cruz, fuerza espiritual que los ayudó en su recuperación

Campanas. Tras vencer el Covid – 19, en una misiva Mons. Estanislao Dowlaszewicz y Mons. René Leigue, Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Santa Cruz, agradecen a los hermanos de la Iglesia de Bolivia y la Iglesia cruceña por las oraciones y apoyo que, les han bridado en estos días, sensibilizados por la enfermedad y que sin lugar a duda fueron la fuerza espiritual que los animó a seguir luchando con fe contra ese mal.

Así mismo agradecen a Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo de esta Iglesia y a su hermano Mons. Braulio Sáez por la cercanía y gran preocupación por su salud.  También Agradecen a cada uno de los Hermanos Obispos de nuestra Conferencia Episcopal de Bolivia con la permanente suplica elevada a Dios por su rápida curación.

Damos gracias a Dios por el gran regalo de amistad que se nos está dando personalmente a través de tantos grupos de oración, como Apostolado María Reina de la Paz, Movimiento Apostólico Señor de la Divina Misericordia, que han hecho su misión: rezar en este tiempo de pandemia por los Pastores y sus sacerdotes enfermos. Gracias por haber podido experimentar tanta amistad estos días, dice parte de la misiva.

De la misma manera aseguran sus oraciones por el descanso eterno de los sacerdotes que han partido a la Casa del Padre y nos han hecho sentir su partida y vacío que han dejado en nuestra iglesia cruceña.

Los Obispos Auxiliares agradecen a los médicos, enfermeras, y trabajadores médicos de nuestro Hospital Católico junto con su Director General, ing. Víctor Hugo Valda y desearles mucha fuerza física y espiritual, y que su trabajo sea respetado y agradecido por los demás.

 

Misiva completa

 

Santa Cruz 21.02.2021

 

Agradecimiento

A los queridos hermanos de nuestra Iglesia de Bolivia y de Santa Cruz agradecemos sinceramente por las oraciones y apoyo que, nos han bridado en estos días, sensibilizados por nuestra enfermedad.

Ha sido un momento de ansiedad el que pasamos, también un momento difícil para nuestra Iglesia. Todas las palabras de ánimo y apoyo que hemos recibido nos hacen recuerdo de los Hechos 12;5-17 cuando Pedro estaba en la cárcel, y toda la comunidad rezaba a Dios por él.

Nunca hemos dudado del apoyo de todo lo que pasaba con nosotros, y que es la obra de Dios y luego no hemos dudado de la fuerza de la oración de todos ustedes.

En primer lugar gracias a Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo de esta Iglesia y a nuestro hermano Mons. Braulio Sáez por la cercanía y gran preocupación por la salud de Mons. René y mi persona.  Agradecemos también a cada uno de los Hermanos Obispos de nuestra Conferencia Episcopal de Bolivia con la permanente suplica elevada a Dios por nuestra rápida curación.

A los sacerdotes de nuestra Arquidiócesis y de todo el país que nos llamaron y nos aseguraron sus oraciones. A la Vida Consagrada que fue la fuerza espiritual que nos animaba a seguir luchando con fe contra ese mal de Covid 19.

Damos gracias a Dios por el gran regalo de amistad que se nos está dando personalmente a través de tantos grupos de oración, como Apostolado María Reina de la Paz, Movimiento Apostólico Señor de la Divina Misericordia, que han hecho su misión: rezar en este tiempo de pandemia por los Pastores y sus sacerdotes enfermos. Gracias por haber podido experimentar tanta amistad estos días.

Nos gustaría agradecer a todos por las palabras de bondad y oraciones enviadas por nuestra rápida curación. Para toda persona que de repente tiene que aislarse del mundo, cada acto de apoyo es importante, porque ayuda a recordar que no está solo. En estos días, vemos que cada vez hay más personas infectadas por el coronavirus.

Nos gustaría asegurarles que estamos orando por ustedes y nos uniremos a ustedes en estas difíciles circunstancias, y por aquellos que están preocupados por el destino de sus seres queridos.

Oramos también por el descanso eterno de los sacerdotes que han partido a  la Casa del Padre y nos han hecho sentir su partida y vacío que han dejado en nuestra iglesia cruceña.

En esta ocasión, deseamos agradecer a todos los médicos, enfermeras, y trabajadores médicos de nuestro Hospital Católico junto con su Director General, Víctor Hugo Valda y desearles mucha fuerza física y espiritual, y que su trabajo sea respetado y agradecido por los demás.

Gracias a todos ustedes y que Dios se lo pague.

 

Mons. René Leigue                                    Mons. Estanislao Dowlaszewicz

 

 

Graciela Arandia de Hidalgo



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