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lunes 16 septiembre 2019
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Mons. Estanislao: “Gracias Cardenal por tu vida, por tu testimonio y por toda tu entrega a nuestra Iglesia de Santa Cruz”

Hoy se cumplen tres meses de la Partida a la Casa del Padre de nuestro Pastor, el Cardenal Julio Terrazas Sandoval, Mons. Estanislao Dowlaszewic, Obispo Auxiliar de Santa Cruz, recuerda con mucha nostalgia al amigo y al Pastor que dejó muchas enseñanzas en su vida, al mismo tiempo de expresar que es difícil resumir en dos palabras lo que fue la vida el ministerio y el testimonio del Cardenal Julio Terrazas.

Mons. Estanislao personalmente tuvo mucha cercanía con el Cardenal y aunque por mucho tiempo vivió fuera de Santa Cruz siempre tuvieron una relación muy bonita, ya que en un principio Mons. Dowlaszewiz, era Párroco en Montero, después fue Vicario Episcopal del Norte integrado y un 13 de marzo del 2001, recibió de manos del entonces Arzobispo de Santa Cruz, Mons. Julio Terrazas la Ordenación Episcopal, porque parece que ese fue su deseo.

Hablar del Cardenal Julio después de tres meses de su partida a la Casa del Padre y creo que hay que usar esa expresión “Su partida a la Casa del Padre” no de fallecimiento porque durante su ministerio sacerdotal, Episcopal y después como Cardenal, una de las expresiones más usadas por él, en las homilías, en los encuentros siempre fue el Dios de la vida. Por eso uno de los primeros legados que se puede decir que nos ha dejado el Cardenal Julio es esto “ Mirar al Dios de la Vida”, porque si uno mira a este Dios de la vida empieza a descubrir su misión de bautizado, de confirmado, su misión como laico, como Padre de Familia, también para nosotros mirar al Dios de la vida como uno que ha recibido el llamado, la invitación para entregar su vida al servicio de la Iglesia pero con esta mirada hacia el Dios de la vida.

Hay tantas cosas que hoy día podemos hablar de nuestro querido Cardenal a tres meses de su partida, pero pienso que esa cantidad de gente que pasa y reza en su tumba es un signo que el Cardenal Julio ha dejado algo, ha sembrado algo, esa palabra en los corazones de la gente y no solamente de Vallegrande sino de todo el Pueblo boliviano que siempre lo amó.

Mirándolo a él uno puede descubrir que la persona que transmite algo primero tiene que vivirlo, primero tiene que aceptarlo, acogerlo y creo que en la vida de nuestro Cardenal es esto “Dios de la Vida” que ha marcado toda su vida y todo su ministerio. Otra expresión que otros pueden decir que es demasiado grande, pero el Cardenal era el Profeta para nuestra tierra boliviana del siglo XX y del siglo XXI, el Cardenal Julio fue un hombre de Palabra muchas veces dura pero concreta, él siempre iba al centro del problema, él era la voz de los sin voz es por eso que el siempre replicaba con insistencia que un día Dios va pedir cuentas por esa gente que sufre, por esa gente que se siente abandonada, olvidada, que no tiene acceso a llevar o vivir una vida digna y son estas expresiones que el Cardenal Julio siempre con frecuencia usaba, por eso no nos extraña que ni en aquel tiempo ni ahora que recibía golpes y tantos ataques desde afuera pero como el Profeta que habla y no solamente hablaba de las cosas que se debían mejorar, sino que él también hablaba de las cosas bonitas que había y vivía nuestra Iglesia como el II Sínodo arquidiocesano al cual él ha convocado y que ha dirigido y que fue como un despertar para la vida de nuestra Iglesia local.

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No hay que Hablar mucho sino que debemos acercarnos a su tumba y decirle: “Gracias Cardenal por tu vida, por tu testimonio y por toda tu entrega a nuestra Iglesia de Santa Cruz”

 

Graciela Arandia de Hidalgo



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