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viernes 17 enero 2020
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Jesús viene para traernos su gracia salvadora, que colma de alegría y de Paz, aseguró el Arzobispo en el Saludo Navideño

Campanas. En instalaciones del Coliseo del Colegio Uboldi, hoy jueves 19 de diciembre, la Arquidiócesis de Santa Cruz vivió su tradicional Saludo Navideño.

Se vivió un momento de mucho regocijo y hermandad y del cual Participaron; Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, los Obispos Auxiliares; Mons. Braulio Sáez (Obispo Emérito), Mons. Estanislao Dowlaszewicz, Mons. René Leigue, el P. Juan Crespo, Vicario General del Arzobispado, P. Hugo Ara, Rector de la Catedral y Vicario de Comunicación, Sacerdotes, Religiosos, Religiosas y Agentes de Pastoral de nuestra Arquidiócesis.

En el tradicional saludo navideño, Monseñor Sergio Gualberti aseguró que Jesús viene para traernos su gracia salvadora, que colma de alegría y de Paz. Les anuncio una gran alegría: del mundo”: hoy les ha nacido el salvador del mundo”. (Lc 2,10 -11).

El Arzobispo dijo que hace falta saber descubrir a Jesús, por eso hay que ser vigilantes y abiertos a la acción de la gracia, no quedarnos en una mirada puramente humana, hacer callar tanta superficialidad y ruido exterior, y hacer silencio en nuestro interior y dejarnos sorprender por las maravillas que obra el Señor. Hace falta la mirada a la luz de la fe, con la humildad y sencillez de Belén y con los ojos de Padre.

  

Este año Mons. Estanislao Dowlaszewicz, fue quien introdujo el Saludo Navideño con una profunda reflexión sobre la Navidad y pidió a todos los bolivianos que “Miremos hacia adelante para construir una Bolivia unida, en el Dios de la vida, por encima de las diferencias”.

Desde esta mirada, siento la necesidad de decir unas palabras acerca de lo que hemos vivido en Santa Cruz en los días de paro cívico, para descubrir allí el día de la venida del Señor.

Ante los conflictos que vivió nuestro País en el mes de octubre, Mons. Sergio resalto la actuación pacífica de la gente en general a lo largo de todo ese proceso. Aunque no ha sido así de parte de algunos grupos violentos que han buscado desatar un clima de miedo y el caos, con las consecuencias nefastas que conocemos a nivel de todo el país. Repito nuestro pueblo ha demostrado una vocación a la paz y ha apostado por la fuerza de la no violencia, dijo el prelado.

Monseñor mencionó que otro aspecto que le ha impactado es el sacrificio de las personas, en particular de los más pobres y de los que viven del día a día: contar con los medios para alimentarse, para movilizarse en una ciudad y país totalmente parados. El espíritu de solidaridad, entre tantos hechos, una muestra; las ollas comunes y el compartir cada cual poniendo lo que tenía.

Así mismo el Arzobispo destacó que en estos días de paro cívico se recuperó el sentido de la vecindad, el descubrir y conocerse entre vecinos y la amistad que se ha ido creando. El sentirse en comunión de pensamiento y de intentos, la unidad alrededor de un único sueño: el respeto de la voluntad del pueblo expresada con el voto, y de los principios democráticos de la libertad y la justicia, dijo.

Un acento particular: la participación masiva de los jóvenes, a lo que con facilidad hoy se los tacha de individualistas y consumistas. Ellos están ahí con todo su entusiasmo, dinamismo y generosidad, expresó Monseñor.
También el prelado subrayó las expresiones sinceras y públicas de fe: oraciones, en particular el Rosario, celebraciones de la palabra y eucaristías.

Otro hecho a valorar que yo llamo “ecumenismo de la calle”, todos unidos como cristianos, un testimonio de unidad que nos anima a seguir caminando hacia la unidad plena, dijo el Obispo.

El Arzobispo de Santa Cruz aseguró que si la crisis vivida no ha desembocado en una confrontación general con consecuencias más nefastas, se debe sobre todo a la gente y a sus oraciones y sacrificios.

Todos estos hechos, por un lado, son un signo de la presencia de Dios que sigue haciéndose presente hoy en nuestra vida y al mismo tiempo una expresión clara de la sed de Dios de nuestra gente, aún en una sociedad mercantilista y den apariencia siempre más secularizada.

Un mundo que en lo más profundo tiene sed de una palabra de vida y de un testimonio auténtico de amor y misericordia.
Les anuncio una gran alegría: del mundo”: hoy les ha nacido el salvador del mundo”.

Mis gracias muy sinceras y vivo aprecio a ustedes, Sacerdotes, Vida Consagrada, Agentes de Pastoral y laicos que han escuchado el clamor de su pueblo y se han acercado y compartido esos momentos difíciles. Gracias porque, a pesar de las amenazas y del clima de temor que se buscaba incrementar, han ayudado grandemente a crear serenidad, reconciliación y paz. Gracias por su testimonio vivo de una Iglesia en salida, solidaria y misionera, dijo Monseñor Sergio.

Miremos adelante con esperanza en la búsqueda de nuevos caminos en nuestra labor evangelizadora y pastoral, como la Iglesia Sinodal y Misionera.

Que la luz y la alegría de la Noche Santa de la Navidad inunde a cada uno de ustedes y les anime a iniciar con renovado ardor y entrega el próximo año, concluyó el Arzobispo de Santa Cruz.

El Coro de niños de la Parroquia Santísimo Redentor fue el encargado de animar con sus cantos a los Villancicos, y la escenificación del nacimiento de Jesús, estuvo a cargo del Elenco teatral de la Capilla Jesús Maestro, Parroquia María Auxiliadora, en el Saludo Navideño 2019. Después de la bendición final del Arzobispo, el grupo La Tuna de la Universidad Utepsa, le dio el toque musical al Saludo Navideño 2019 que se llevó adelante en el Coliseo del Colegio Uboldi.

Destacamos la Organización y coordinación del saludo Navideño, del P. Juan Crespo Gutiérrez, Vicario General de la Arquidiócesis de Santa Cruz.

 

Graciela Arandia de Hidalgo



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