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sábado 28 mayo 2022
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“Sueño un país en paz, reconciliado, unido, sin discriminaciones, libre, centrado en la verdad”, Mons. Gualberti en la CVIII Asamblea de la CEB

Campanas/Iglesia Viva/La mañana de este miércoles 15 de abril, la Santa Misa fue presidida por Mons. Sergio Gualberti Arzobispo de Santa Cruz y fue concelebrada por todos los Obispos de Bolivia reunidos en la CVIII Asamblea en Casa Clemente Maurer de Cochabamba. Durante su homilía hizo un recuento testimonial de su vida y trabajo pastoral en Bolivia. Abordó etapas desde el tiempo de su niñez, su preparación en el Seminario, su sacerdocio y finamente el ejercicio de su ministerio episcopal en el Arzobispado de Santa Cruz.

Homilía testimonio de Mons. Sergio Gualberti

Capilla de la Casa Clemente Maurer

Cochabamba, abril 15 de 2020

Nací en una familia de Obreros con 4 hijos, soy el menor

Como Dios ha llevado mi vida, yo pienso que en los hechos y en los acontecimientos que me ha tocado vivir, partiendo del hecho de mi familia, haber nacido en una familia de obreros con 4 hijos, soy el menor.  A los 10 años, una catequista me pregunta si quería entrar al Seminario. Y yo le digo ¿por qué no?… Claro que esto viene también del hecho que la familia era una familia muy cristiana, como nuestros pueblos en esos momentos.

En el Seminario viví los años efervescentes del Vaticano II

Entré en un Seminario que era preconciliar y salí con el Concilio, es decir me tocó vivir en el Seminario todos los años efervescentes del Vaticano II. Como vivíamos con intensidad, cada documento que iba saliendo que se lo hacía conocer, cómo lo compartíamos, cómo vivíamos.

Trabajé como peón en Suiza y conocí el mundo de los migrantes

Todo este deseo de novedad, de cambio de una Iglesia distinta de una Iglesia que salía un poco del encierro de la “Gaudium et spes” para ir a encontrarse con el pueblo y en ese sentido, después del tercero de teología, eran las primeras experiencias que se permitían en el Seminario de ir a trabajar como peón en Suiza durante un año, y ahí conocí el mundo de los migrantes con toda su problemática, eso me movió a mi regreso a entrar a la Comunidad Misionera del Paradiso, bueno todos ustedes (Obispos en Visita Adlimina) han hecho en el retiro allá en esa casa del Paradiso en Bérgamo – Italia y de ahí terminado teología.

Volví con los migrantes ya como capellán

Llegó la Ordenación y pedí volver con los migrantes ya como capellán, o sea, caminar y trabajar con los pobres de los países ricos, no tanto los pobres económicos, porque sobre todo en Suiza nadie podía estar sin trabajar. Había unas leyes muy estrictas que hacían que todos tuviesen trabajo, pero eran los pobres sociales, los pobres que no tenían apertura en la vida social y no tenían qué hablar en la vida política, en un mundo de entonces en donde se veía marginación y muchas veces hasta desprecio. En algún momento se encontraba en algún bar: “Prohibido el ingreso a los perros y a los extranjeros”

Servir a los pobres

Entonces toda esta situación me hizo pensar madurar ahí lo que se vivía fuerte, con sentimiento digamos que nos hacía reflexionar, la añoranza de esa gente que, a pesar de estar bien económicamente, cómo añoraba otra realidad o añoraba volver a su tierra. Ahorraban para volver a su tierra después. Entonces se me vino la idea de ir a servir a los pobres de países pobres. También comenzaban a circular allá algunas de las voces de Medellín que estaban llegando también a Europa y así llegué a Bolivia país en el que desde el año 1962 estaban presentes los sacerdotes de Bérgamo.

A los pocos días del golpe de Natusch, llegué a Bolivia en noviembre de 1979

Yo llegué a Bolivia en el año de 1979 y en una parroquia de La Paz muy marginal en la zona de El Tejar, Parroquia del Salvador y llegué justo el momento más conflictivo, a los pocos días del golpe de Natusch Busch, llegué en noviembre de 1979 y el mes julio del año siguiente, el 17 de Julio se produjo el Golpe de Estado de García Meza. Así que he vivido todo ese momento de mucho dolor y sufrimiento era una parroquia que estaba en el ojo de la tormenta.

Viví todos esos días la ceguera de la ideología militar

Mi predecesor era un hombre que había hecho una opción clara de los pobres, estaba muy atento sobre todo al mundo sindical el Padre Juan Carlos Pezzota, muy amigo de Padre Luis espinal, y entonces ahí viví todos esos días la ceguera de la ideología porque los militares se sustentaban con la ideología de la Doctrina de Seguridad Nacional y donde decían que la Iglesia también tenía que ser aquella que ponía orden y que ellos defendían a la Iglesia a pesar de eso los sacerdotes eran perseguidos y encarcelados.

A pesar del dolor y muerte los jóvenes de mi parroquia luchaban contra la dictadura

Todo este dolor muerte y sufrimiento me hacía pensar y el deseo viendo a los jóvenes de mi parroquia cómo se metían a pesar de eso, cómo luchaban en contra de la dictadura.

Las comunidades eclesiales de base se reunían de manera clandestina

La gente mayor, aunque no de la misma manera, bueno aparte de los que eran sindicalizados, pero si se los veía sufrir y se los veían en las comunidades de base que se reunían de manera clandestina o nos reuníamos en la parroquia las comunidades separadas dentro porque si llegaba alguien decíamos que estábamos haciendo una oración así en forma de grupo porque estaba todo prohibido.

Conocí la Iglesia de Latinoamérica y de Bolivia con los ojos de Puebla

Lo que nos iluminaban eran los textos de Medellín, de Puebla, acababa de terminar Puebla y yo comencé a conocer la Iglesia de Latinoamérica y por supuesto también de Bolivia con los ojos de Puebla sobre todo y también ahí comienza a surgir el tema de la Teología de la Liberación, cómo liberarnos de esa esclavitud de esa opresión y a mí me encantaba siempre la frase de Éxodo capítulo 3 versículos 6 al 8 cuando Dios se revela a Moisés y cuando dice esa frase que para mí es lindísima, fijémonos bien en los verbos: “He visto la humillación de mi pueblo” puede ver de lejos uno pero “he oído su clamor” para oír hay que acercarse, “conozco sus sufrimientos” y sabemos bien que la Biblia no es conocer de la cabeza, es el conocer por la experiencia, el conocer del compartir, el conocer el corazón, por eso he bajado el cambio de lugar teológico de Dios que baja y que se mete, “he bajado para librarlo” ese texto y después toda la reflexión de los profetas como Amos, Isaías haz todo ese fervor que ha guiado a la iglesia y con esa idea de romper el esquema piramidal Moisés tenía esa tarea al entrar a la tierra prometida vivir como pueblo de  hermano no el esquema piramidal donde la cabeza estaba El faraón que además se decía hijo de Dios

En mi parroquia a un seminarista que vivía conmigo, lo mataron, encontramos su cuerpo con nombre falso

Esto es lo que pasa, la opresión es cuando se sustituye a Dios con un caudillo, cuando sustituye a Dios con otro, cuando un hermano se siente dueño del otro y lo oprime entonces todo eso y el sufrimiento que me tocó ver ahí con nuestra gente digamos sacerdotes perseguidos concretamente en mi parroquia a seminarista que vivía conmigo lo mataron, lo encontramos después. Supimos que lo habían matado, un año después. Encontramos su cuerpo a los 3 años sepultado con nombre falso habíamos tomado desayuno juntos a mañana entonces toda esta experiencia dura y todo ese trabajo y ese sueño de un cambio, de un cambio grande que era necesario o sea una democracia que era justamente de nombre democracia pensada y vivida a la luz del evangelio

Sueño un país en paz, reconciliado, unido, sin discriminaciones, libre, centrado en la verdad

Este sueño de un país en paz de un país reconciliado de un país Unido sin discriminaciones, de un país libre, de un país centrado en la verdad y ahí la tarea un poco justamente a la luz de estos documentos y de todo lo que se había sufrido este de anunciar el evangelio de la vida el evangelio de la gracia con eso con los valores del Evangelio.

He visto y he tocado con mano la Iglesia de Bolivia cercana al pueblo

Se inició un proceso largo después del 82, lo hemos escuchado en estos días el 10 de octubre, el proceso largo hacia la democracia y en esos años también el testimonio de personas de iglesia muy queridas, me limito a sólo dos Obispos Mons. Manrique que ha sido mi primer Arzobispo y el Cardenal Julio Terrazas que cuando yo llegué él era auxiliar de la paz a él le tocó el entierro de Padre Luis espinal y todo ese caminar en ese momento sacerdotes como Gregorio Iriarte o Julio Tumiri y así tantos otros sacerdotes que han entregado su vida. O sea, yo he visto y he tocado con mano, como en ese momento la iglesia de Bolivia era una iglesia cercana al pueblo, caminaba con su pueblo, estaba metida con su pueblo y desde ahí la he visto siempre así hasta el día de hoy, una Iglesia que camina y como decía en ese sueño de un país democrático, ya después entra para nosotros como Iglesia unas nuevas luces con Santo 11:02

Ahora estamos con el compromiso para la amazonia

Domingo, todos nos recordamos los tres hitos de la Nueva Evangelización: El Papa Francisco ha lanzado ahora el tema de la Nueva Evangelización pero Santo Domingo ya el 92 hablaba de Nueva evangelización promoción humana cultura cristiana, era la celebración de los 500 años del encuentro o desencuentro como algunos decían y entonces toda las reflexión sobre el tema de cultura que después ya ha abierto todos los caminos y ahora estamos con el compromiso para la amazonia y en ese horizonte me he movido también yo digamos desde la parroquia pero después de 1987 Mons. Julio que me pide servicio en la Conferencia Episcopal, antes con los Laicos y con las Comunidades de Base y después hasta Secretario Adjunto.

Como Iglesia no callábamos cuando hubo el decreto 21060 La CEB denunció lo que estaba pasando

Después de eso bueno llega el año de la ordenación sacerdotal y ese sueño estaba caminando lentamente pero sí caminaba con contradicciones con problemas. Como iglesia no callábamos y yo quisiera que esto quede claro cuando hubo el decreto 21060 la Conferencia Episcopal de Bolivia denunció lo que estaba pasando con eso y era una línea totalmente neoliberal, por eso cuando nos acusaran que son que sólo estamos de un lado, habría que redescubrir esos documentos y ver cómo la iglesia también aclaraba y estando al lado de los pobres porque justamente la opción por los pobres de Medellín, reafirmada con Puebla era una realidad también de nuestra iglesia en Bolivia.

Estamos en la línea del autoritarismo y tentación de caer en la dictadura nuevamente

Los últimos 15 años ese sueño va retrocediendo poco a poco, estamos en esa línea del autoritarismo y la tentación de caer en la dictadura nuevamente un sueño que se va perdiendo. Y es ahí donde para nosotros entra el otro gran momento de la 5ta. Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, ahí viene todo el tema de la Iglesia en Misión, la Misión Continental, la Misión Permanente, una Iglesia en Misión de Misión para la Misión y donde nos metemos y hemos buscado caminar y seguimos caminando hasta hoy. Yo creo que en todo esto nuestro sueño es transmitir justamente la vida y la esperanza sobre todo subrayaría el tema de la esperanza.

Pascua es la paz como plenitud de vida, la paz como nuevas relaciones con Dios y entre todos

En este tiempo de pascua es la palabra que subraya fuertemente para nosotros en nuestro país acompañada también de la otra gran palabra de la Pascua que es la paz, la paz como plenitud de vida, la paz como nuevas relaciones con Dios, pero nuevas relaciones entre todos nosotros como hermanos una paz que es construir el Bien Común y tantos esfuerzos, tantas palabras que todos nosotros decimos constantemente en este sentido y justamente las lecturas de esta mañana, nos iluminan en esto. Sabemos que esto nos acarrea problemas. Nos ha acarreado a la Conferencia y a los Obispos a lo menos en los 42 años que estoy aquí desde el primer momento mucho más violento en tiempos de dictadura, pero también el tipo de democracia.

El periódico PRESENCIA se cerró por que íbamos en contra de la línea de gobierno

Cuántas veces hemos tenido problemas, uno de los motivos por el que PRESENCIA (periódico) también se cayó porque tuvimos la contra de todo el empresariado y del mismo gobierno que nos cortó toda la propaganda que ponían, porque supuestamente estábamos en contra de su línea y hoy tenemos nuevamente esto: estamos enfrentándonos con tanta resistencia con ataques.

El mensaje evangélico es vida, es paz, es justicia. No podemos callar delante de eso

Esta mañana hemos escuchado de Pedro cuando delante del Sanedrín dice: Bueno dejen de hablar de este Jesucristo de una vez, se lo habíamos prohibido y ¿por qué siguen hablando?  Bueno hay que obedecer a Dios antes que a los hombres y creo que esto es lo que nos tiene que motivar. Nosotros tenemos que obedecer a Dios tenemos que decir lo que digamos es el mensaje evangélico y el mensaje evangélico es vida, es Paz, es justicia entonces no podemos callar delante de eso. Tenemos que ser como Juan El Bautista hemos visto que abre el camino a Cristo y aunque no reciban su testimonio lo dice ustedes no reciben a testimonio esto tiene que ser a la tarea que hacemos ahora que tenemos que seguir en todo esto

Mi lema de Obispo: “Te basta mi gracia” Me pongo a tus pies  

Bueno yo he buscado junto con todos ustedes, también con nuestra gente, con los sacerdotes con el pueblo de Dios caminar en este proceso y he visto como el Señor me ha ido encaminando en esto acompañando y lo he vivido desde mi realidad, desde mis debilidades, mis infidelidades también por las que pido perdón al Señor, pero confío en él. Yo he escogido como lema de Obispo: “Te basta mi gracia” porque si uno se fija en lo que es dice: Señor mejor me pongo a un lado, pero el Señor es el que camina, es el que construye y dice estaré aquí disponible

Que el Señor nos acompañe y sigamos sirviéndolo en lo que se puede

Por eso termino agradeciendo grandemente a la iglesia en Bolivia, a todos ustedes hermanos obispos, de manera particular a los tres hermanos obispos auxiliares que están conmigo Braulio, Estanislao, René y a los hermanos obispos que nos han dejado, son tantos testimonios de personas grandes y bueno y gracias a todos y que el Señor nos acompañe y que sigamos sirviéndolo en lo que se puede.

Graciela Arandia de Hidalgo



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