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martes 19 enero 2021
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COMUNICADO: UNA NUEVA EDUCACIÓN POR EL BIEN DE NUESTRA NIÑEZ Y JUVENTUD

Campanas. Iglesia Viva / El Área de Educación de la Conferencia Episcopal Boliviana y las Instituciones Educativas de Educación Católica y de Convenio de Bolivia, dan a conocer un comunicado bajo el título: UNA NUEVA EDUCACIÓN POR EL BIEN DE NUESTRA NIÑEZ Y JUVENTUD. El mismo da cuenta de la participación en VI Encuentro Pedagógico Nacional del Sistema Educativo Plurinacional, que resultó en “un clima muy politizado y de pronto no tan educativo, como se esperaba”. Asimismo señala que: “La sociedad boliviana no necesita de manifiestos políticos-ideológicos, sino de una educación que enseñe a vivir y a encontrar en ella un motivo de esperanza”.

UNA NUEVA EDUCACIÓN POR EL BIEN DE NUESTRA NIÑEZ Y JUVENTUD.

“Vino nuevo en odres nuevos” (Mc.2,22)

El 17 y 18 de diciembre se ha llevado a cabo el VI Encuentro Pedagógico Nacional del Sistema Educativo Plurinacional con el lema: “Por la recuperación del Derecho a la Educación para todas y todos”.

En principio, es loable que se abran las puertas a las distintas instituciones y estamentos del quehacer educativo paradialogar sobre el tema esencial del ser humano: la educación. Al término del evento y reflexionando sobre las conclusiones del mismo, vemos que pocas cosas quedan bien puestas, queda un sabor a poco, un clima muy politizado y de pronto no tan educativo, como se esperaba.

Se echó la culpa del fracaso de la educación al DS. 4260 y a la inoperancia del gobierno transitorio. No se precisaba el cierre de una gestión escolar; si las autoridades hubiesen sabido emprender una actitud positiva y creativa para llevar adelante la gestión escolar hasta el final, haciendo funcionar las Unidades Educativas con las diferentes herramientas de apoyo educativo: la virtualidad, televisiva, radial o con cartillas impresas. Lamentablemente la clausura fue un fracaso que pesa en el proceso educativo de nuestros niños y adolescentes.

Es necesario y urgente crear un nuevo horizonte en la educación, que nos ayude a caminar juntos, las autoridades educativas, los maestros, los estudiantes, los padres-madres de familia y así emprender una nueva gestión educativa que permita a todos re-educarnos. Sólo así la educación será el espacio de convergencia, encuentro y reconciliación. Los educadores debemos dar ejemplo a niños y jóvenes de que buscamos paz y trabajo conjunto.

Los resultados de la evaluación llevada a cabo por el propio Ministerio de Educación, a través del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad Educativa, muestran resultados que deben hacernos reflexionar seriamente. El bajo nivel educativo que cursa en nuestro País debe mover a las autoridades competentes, desde el propio presidente Luis Arce Catacora, a generar una serie de medidas y recursos que cumplan con los enumerados en la Constitución Política y que pongan a la educación como el objetivo fundamental para el desarrollo del país.

Es urgente que se tomen medidas serias, se construya una infraestructura tecnológica y virtual, se mejore la formación docente; se mejoren las condiciones de los propios docentes y se les otorguen mejores posibilidades a los estudiantes para acceder a estas nuevas tecnologías. La sociedad boliviana no necesita de manifiestos políticos-ideológicos, sino de una educación que enseñe a vivir y a encontrar en ella un motivo de esperanza.

A este propósito, el Papa Francisco nos propone: EL PACTO EDUCATIVO GLOBAL, lanzado el 15 de octubre pasado, en el cual se invita a toda la sociedad a ser parte de la reconstrucción de la educación.

Compartimos algunas líneas que escribe el Papa Francisco:

“Hacemos un llamamiento de manera particular a los hombres y las mujeres de cultura, de ciencia y de deporte, a los artistas, a los operadores de los medios de comunicación, en todas partes del mundo, para que ellos también firmen este pacto y, con su testimonio y su trabajo, se hagan promotores de los valores del cuidado, la paz, la justicia, la bondad, la belleza, la acogida del otro y la fraternidad. «No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones. Seamos parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas. Hoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos» (Carta enc. Fratelli tutti, 77). Un proceso plural y multifacético capaz de involucrarnos a todos en respuestas significativas, donde la diversidad y los enfoques se puedan armonizar en la búsqueda del bien común. Capacidad para crear una armonía: esto es lo que necesitamos hoy.

Por estos motivos nos comprometemos personal y conjuntamente a:

  • Poner en el centro de todo proceso educativo formal e informal a la persona, su valor, su dignidad, para hacer sobresalir su propia especificidad, su belleza, su singularidad y, al mismo tiempo, su capacidad de relacionarse con los demás y con la realidad que la rodea, rechazando esos estilos de vida que favorecen la difusión de la cultura del descarte.
  • Segundo: Escuchar la voz de los niños, adolescentes y jóvenes a quienes transmitimos valores y conocimientos, para construir juntos un futuro de justicia y de paz, una vida digna para cada persona.
  • Tercero: Fomentar la plena participación de las niñas y de las jóvenes en la educación.
  • Cuarto: Tener a la familia como primera e indispensable educadora.
  • Quinto: Educar y educarnos para acoger, abriéndonos a los más vulnerables y marginados.
  • Sexto: Comprometernos a estudiar para encontrar otras formas de entender la economía, la política, el crecimiento y el progreso, para que estén verdaderamente al servicio del hombre y de toda la familia humana en la perspectiva de una ecología integral.
  • Séptimo: Salvaguardar y cultivar nuestra casa común, protegiéndola de la explotación de sus recursos, adoptando estilos de vida más sobrios y buscando el aprovechamiento integral de las energías renovables y respetuosas del entorno humano y natural, siguiendo los principios de subsidiariedad y solidaridad y de la economía circular.

Queridos hermanos y hermanas: En definitiva, queremos comprometernos con valentía… a un proyecto educativo, invirtiendo nuestras mejores energías e iniciando procesos creativos y transformadores en colaboración con la sociedad civil. En este proceso, un punto de referencia es la doctrina social … y el humanismo cristiano, se ofrece como base sólida y fuente viva para encontrar los caminos a seguir en la actual situación de emergencia.

Tal inversión formativa, basada en una red de relaciones humanas y abiertas, debe garantizar el acceso de todos a una educación de calidad, a la altura de la dignidad de la persona humana y de su vocación a la fraternidad. Es hora de mirar hacia adelante con valentía y esperanza. Que nos sostenga, por tanto, la convicción de que en la educación se encuentra la semilla de la esperanza: una esperanza de paz y de justicia. Una esperanza de belleza, de bondad; una esperanza de armonía social.

Así tenemos que seguir: todos juntos, cada uno como es, pero siempre mirando juntos hacia adelante, hacia esta construcción de una civilización de la armonía, de la unidad, donde no haya lugar para esta virulenta pandemia de la cultura del descarte.”

Como Iglesia comprometida con educación en Bolivia, queremos recoger y proponer esta interpelación del Papa Francisco para que, sin mirar al pasado, proyectados hacia una nueva gestión educativa, nos unamos todos con espíritu de verdaderos educadores para ofrecer a nuestros estudiantes la mejor formación integral que les permita ser personas libres y proactivas, capaces de aportar a la construcción de nuestra sociedad  con valores, creatividad y solidaridad, atentos a las necesidades interna y abiertos al mundo.

Todos somos responsables de la educación, desde el padre y la madre de familia hasta los gobernantes, todos debemos mirar el horizonte de la educación con esperanza, sin ideologías que nos hagan ser lo que no somos; todos somos hermanos, con dignidad, derechos y deberes, lo que sembremos ahora se cosechará mañana. La educación debe ser la siembra de la Verdad, hacer que la persona crezca en lo más maravilloso que tiene en su ser.

 Mons. Fernando Bascopé Müller. SDB

Obispo Castrense de Bolivia.

Presidente Área de Educación

Las Instituciones Educativas de Educación Católica y de Convenio de Bolivia.

La Paz, diciembre de 2020

 
 
 
Graciela Arandia de Hidalgo