Search
viernes 30 octubre 2020
  • :
  • :

Capilla San Gabriel celebró 56 años de caminar como Iglesia Viva

Campanas. Con una Celebración Eucarística y la bendición del cuadro de la  Divina Misericordia, la Cruz Misionera y la Gruta de la Virgen de Fátima, la Capilla San Gabriel, perteneciente a la Parroquia San Antonio, celebró 56 años de caminar como Iglesia Viva.

La Misa de Acción de Gracias fue presidida por Monseñor Estanislao Dowlaszewicz Ofm- Conv, Obispo auxiliar de Santa Cruz, el domingo 27 de septiembre a las 09:00 am.  Concelebró el Padre Bernardo Fallkus Ofm, Vicario de la Capilla San Gabriel.

Durante su homilía Mons. Estanislao dijo: Podemos decir hoy día después de escuchar las lecturas bíblicas, cómo nos conoce el Señor. Nos pilla infraganti cuantas veces decimos que ¡sí, sí, claro que sí! y, después, ¡nada de nada! Nos hace ver nuestra debilidad y nos anima a seguir la carrera de la vida. También nos reprende cuando intentamos justificarnos y echarle las culpas a Él. Nos muestra el camino que lleva a la vida.

El evangelio de Mateo (21,28-32), con la parábola del padre y los dos hijos, es provocativo, y nos quiere poner de manifiesto que el Reino de Dios acontece en el ámbito de la misericordia, por eso los pecadores pueden preceder a los beatos, perfectos, formalistas de siempre en lo que se refiere a la salvación, expresó el prelado.

 El obispo auxiliar afirmó que lo que cuenta, son las obras, el compromiso, recordando aquello de no basta decir ¡Señor, Señor! Sino hacer, cumplir, poner en práctica lo que decimos.

Así mismo, Monseñor asegura que el evangelio ha escogido dos oficios, recaudadores de impuestos y prostitutas, pero no olvidemos que el marco de los oyentes también es explícito: los sacerdotes y ancianos, que dirigían al pueblo. Para Dios no cuentan los oficios; lo que cuenta es que son capaces de volver, de convertirse de cambiar su vida y sus actitudes cotidianas.

De las dos parábolas de la viña, la del domingo pasado y la de éste, dijo Monseñor, se desprende una interpelación clara de Jesús a los sacerdotes y fariseos como sectores dominantes del pueblo de Israel. Así mismo Jesús desenmascara la incoherencia y la falsedad de quienes guardan las apariencias, pero sus acciones y comportamientos no se corresponden con la voluntad de Dios y su exigencia de justicia. 

El Obispo Auxiliar de Santa Cruz, afirmó que El Señor, una vez más, golpea sutil y tiernamente nuestra conciencia para que nuestra relación con Dios Padre sea íntima, es decir, que acojamos su voluntad de corazón. Él conoce nuestra debilidad, sabe de qué masa estamos hechos. No pretendamos engañarle. Procedamos con humildad.

El camino de la justicia es cumplir la voluntad de Dios. Lo justo es ser fiel a Dios. Es hacer lo que Dios quiere no diciendo “Señor, Señor”, sino con obras de amor dijo Monseñor.

Homilía Completa

Domingo XXVI A

Podemos decir hoy día después de escuchar las lecturas bíblicas, cómo nos conoce el Señor. Nos pilla infraganti cuantas veces decimos que ¡sí, sí, claro que sí! y, después, ¡nada de nada! Nos hace ver nuestra debilidad y nos anima a seguir la carrera de la vida. También nos reprende cuando intentamos justificarnos y echarle las culpas a Él. Nos muestra el camino que lleva a la vida.

El evangelio de Mateo (21,28-32), con la parábola del padre y los dos hijos, es provocativo, pero sigue en la misma tónica de los últimos domingos. Se quiere poner de manifiesto que el Reino de Dios acontece en el ámbito de la misericordia, por eso los pecadores pueden preceder a los beatos, perfectos, formalistas de siempre en lo que se refiere a la salvación.

¡Las prostitutas están más cerca de Dios que todos ustedes! ¿Cómo nos sentiríamos ante un discurso en el que orador empezara diciendo esto? Esto ocurrió cuando Jesús se dirigió a los dirigentes y a los sumos sacerdotes judíos y les dijo: “las prostitutas los preceden en el Reino de Dios”. Con ello desenmascaraba su proceder injusto y su infidelidad engañosa. Esto mismo podemos decir también nosotros ante toda situación de mentira y de engaño, de hipocresía y de falsedad, de corrupción e infidelidad.

Una parábola nos pone en la pista de esta afirmación tan determinada, la de los dos hijos: uno dice que sí y después no va a trabajar a la viña; el otro dice que no, pero después recapacita sobre las palabras de su padre y va a trabajar.

Lo que cuenta, podríamos decir, son las obras, el compromiso, recordando aquello de no basta decir ¡Señor, Señor! Sino hacer, cumplir, poner en práctica lo que decimos.

El acento, se pone sobre el arrepentimiento, e incluso si la parábola se hubiera contado de otra manera, en la que el primero hubiera dicho que sí y hubiera ido a lo que el padre le pedía, no cambiarían mucho las cosas, ya que lo importante para Jesús es llevar a cabo lo que se nos ha pedido.

Sabemos, que los dos hijos corresponden a dos categorías de personas: las que siempre están hablando de lo religioso, de Dios, de la fe y en el fondo su corazón no cambia, no se abren a la gracia. Probablemente tienen religión, pero no auténtica fe.

El acento está, justamente, en aquellos que, habiéndose negado a la fe, primeramente, se dejan llenar al final por la gracia de Dios, aunque esto sirve para desenmascarar a los que son como el hijo que dice que sí y después hace su propia voluntad, no la del padre.

Los verdaderos creyentes y religiosos, aunque sean publicanos y prostitutas, son los que tienen la iniciativa en el Reino de la salvación, porque están más abiertos a la gracia.

El evangelio ha escogido dos oficios, recaudadores de impuestos y prostitutas, pero no olvidemos que el marco de los oyentes también es explícito: los sacerdotes y ancianos, que dirigían al pueblo.

Pero para Dios no cuentan los oficios, ni lo que los otros piensen; lo que cuenta es que son capaces de volver, de convertirse de cambiar su vida y sus actitudes cotidianas.

De las dos parábolas de la viña, la del domingo pasado y la de éste, se desprende una interpelación clara de Jesús a los sacerdotes y fariseos como sectores dominantes del pueblo de Israel. Así mismo Jesús desenmascara la incoherencia y la falsedad de quienes guardan las apariencias, pero sus acciones y comportamientos no se corresponden con la voluntad de Dios y su exigencia de justicia. 

¿Qué ventaja es la que tienen “los publicanos y las prostitutas”? Simplemente, que lo saben, que lo reconocen, que pueden creer y convertirse, y llegar victoriosos a la meta. “Vino Juan, enseñando el camino de la justicia, y le creyeron”. ¿Cuál es la desventaja de los hipócritas? Que se sienten justificados, santos y perfectos. “Vino Juan, enseñando el camino de la justicia, y no le creyeron”

El Señor, una vez más, golpea sutil y tiernamente nuestra conciencia para que nuestra relación con Dios Padre sea íntima, es decir, que acojamos su voluntad de corazón. Él conoce nuestra debilidad, sabe de qué masa estamos hechos. No pretendamos engañarle. Procedamos con humildad.

El camino de la justicia es cumplir la voluntad de Dios. Lo justo es ser fiel a Dios. Es hacer lo que Dios quiere no diciendo “Señor, Señor”, sino con obras de amor.

Al finalizar la santa Misa, Mons., Estanislao, bendijo el cuadro tallado en madera de la Divina Misericordia de 1,80 metros, la Cruz Misionera tallada en madera de cuchi de 4 metros de largo y la gruta de la Virgen de Fátima, también en madera cuchi. Todos los trabajos fueron realizados en los talleres de tallados de Concepción, del Vicariato de Ñuflo de Chávez.

 Un Poco de Historia de nuestra Capilla San Gabriel

A iniciativa de los vecinos del barrio El Trompillo, el 15 de diciembre de 1955 el P. Vicente Gómez de la Parroquia Jesús Nazareno, Parroquia a la que pertenecía en ese tiempo este Barrio, solicitó a la H. Alcaldía Municipal un terreno en el barrio El Trompillo para edificar una Capilla.

El 21 de marzo de 1956 le fue adjudicado este terreno por resolución municipal en calidad de comodato.

Este mismo año 1956, el Comité Pro – Capilla dirigido por el Señor Félix Moscoso Vázquez, colocaron los cimientos para la construcción de la Capilla que sería dedicada al Corazón de María.

Al fundarse la nueva Parroquia San Antonio y al pertenecerle territorialmente este barrio; los nuevos Padres responsables de la nueva Parroquia, sugieren a los vecinos, que dejen por lo pronto la construcción de su Capilla   y que unan sus esfuerzos a los de ellos para formar una nueva comunidad Parroquial; esta casa parroquial y templo que proponían quedaba algo distante del núcleo poblado del Trompillo.

El comité pro Capilla siguió trabajando sin ser fomentado por los nuevos sacerdotes a cargo de aquel tiempo que eran responsables de la Pastoral en el Barrio; es así que en Julio y agosto de 1958, lograron levantar 1 metro de pared sobre los cimientos, hasta el año 1961, lograron levantar las paredes hasta 3.50 metros de altura.

Con la llegada del P. Miguel Brems a la Parroquia y nombrado Vicario Cooperador se dialoga con los vecinos para ayudar a terminar la construcción de la Capilla, consiguiéndose esta ayuda económica de la Parroquia San Gabriel en Múnich – Alemania; Parroquia en la que había trabajado el P. Miguel.

El 24 de mayo de 1964 el Obispo Auxiliar Mons. Carlos Brown en una solemne Celebración hace la bendición del Templo San Gabriel en agradecimiento a la parroquia que ayudo a terminar la construcción.

  • En enero de 1961 se hizo la conexión de agua potable.
  • En enero de 1964 se hicieron la conexión de la luz eléctrica.
  • En mayo de 1967 se construye el Campanario con un armazón de tubos de fierro.
  • En el año 2.004 se construyeron 4 salones en la posta especialmente para la catequesis familiar y para todo el requerimiento pastoral de la capilla.
  • En noviembre del 2005 se remodeló el altar completo con nuevo diseño.

Paz y Bien hermanos..

 

Graciela Arandia de Hidalgo



Nuestro sitio web utiliza cookies para que usted tenga una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando estará dando su consentimiento y la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies