Search
domingo 5 febrero 2023
  • :
  • :

Arzobispo: Se levantó el paro, nadie debería llevársela la victoria, pero si se trata de victoria ¿Quién sale ganador aquí? El pueblo boliviano, porque Santa Cruz ha luchado por todos

Campanas. Se levantó el paro, Nadie debería llevársela la victoria, pero si se trata de victoria ¿quién sale ganador aquí? Sería el pueblo boliviano, porque Santa Cruz ha luchado por todos, no luchó solamente por Santa Cruz, el sacrificio mayor estuvo aquí, pero la visión estaba en la lucha por el país, dijo el Arzobispo de Santa Cruz, Mons. René Leigue, hoy 27 de noviembre, primer domingo de Adviento desde la Catedral.

Así mismo el prelado pidió  No bajar la cabeza y no decir que estamos derrotados, confiemos siempre en Dios y confiemos en nuestras autoridades y les pedimos que este espacio que se ha dado que no se vuelva atrás, avancemos más por el bien de todos.

De la misma manera el Arzobispo afirmó que, el Adviento es un tiempo para prepararnos y poder llegar a la navidad con un corazón limpio, con el cual podamos acoger a Dios en nuestra vida.

“Lo hemos dicho desde el inicio que el diálogo era importante, fundamental para encontrar una solución, pensando en aquella persona que realmente tienen para comer”

Han sido momentos muy duros, momentos muy difíciles, momentos muy complicados pero gracias a Dios se está dando este paso para salir de esos momentos tan difíciles, es aquí donde las autoridades han visto un poco que por un acto de humanidad también, porque eso no podemos negar, muchas personas estaban sufriendo y eso lo hemos dicho desde el inicio que el diálogo era importante, fundamental para encontrar una solución, pensando en aquella persona que realmente tienen para comer diariamente y si no trabajan ¿qué? Esas personas realmente lo estaban pasando muy mal.

“Como Iglesia los hemos acompaño con las misas en las rotondas y las ollas comunes en las Parroquias y comunidades”

Homilía de Mons. René Leigue Cesarí, Arzobispo de Santa Cruz

Primer domingo de Adviento – 27 de noviembre

 Hoy primer domingo de Aviento iniciamos un nuevo año Litúrgico, y empezamos este tiempo de adviento, tiempo de espera y tiempo de preparación para algo que es importante para nuestra vida, nos preparamos para encontrarnos con el Señor, un tiempo adecuado, un tiempo propicio para poder mirarnos interiormente y ver cómo estamos y ver dónde voy a poner al Señor en mi vida, en mi corazón. ¿Cómo está mi corazón para recibir al Señor?, está limpio, o está lleno de basura y de tantas cosas negativas,   es por eso que tenemos este tiempo para prepararnos y poder llegar a la navidad con un corazón limpio, un corazón abierto, con el cual podamos acoger a Dios en nuestra vida y si lo acogemos a Él, también acogemos a muchas personas, al hermano, aquél que está a mi lado, al prójimo como lo llama el Señor.

No desperdiciemos este tiempo, es un tiempo que nos da el Señor para nosotros,  y la Iglesia también nos ofrece este tiempo para renovar  nuestra vida, especialmente en este tiempo que vivimos con tantas problemas y estamos viviendo negativamente  nuestra vida, es un tiempo para volver al camino correcto porque no, darnos una nueva oportunidad nosotros  mismos, darnos una oportunidad para ese encuentro con el Señor, reconociendo que somos humanos, que somos personas frágiles, que somos personas que nos dejamos llevar muy fácilmente por cualquier otra cosa y no siempre escuchándole a Dios. Muchas veces nos dejamos llevar por ideologías simplemente humanas y eso muchas veces nos hace daño.

En este tiempo miremos como estamos en nuestra vida, a eso nos invita este tiempo, ya lo decía en la segunda lectura; “Abandonemos todas las obras propias de la noche y vistámonos con la armadura de la luz”, para nosotros las cosas de la noche, son todas las cosas malas, todo aquél que actúa mal no le gusta la luz, porque en la luz se da a conocer todas sus obras malas, aquél que actúa mal actúa en la noche como nos dice la lectura, o su vida es una oscuridad porque siempre anda pensando en las cosas negativas, en las cosas malas.

San Pablo nos dice en la segunda lectura; “Revistámonos con la armadura de la Luz”, y el que hace bien las cosas no teme, el que hace bien las cosas, las hace a la luz del día, porque no tiene que esconder, eso es lo que nos dice el Señor, revístanse ahora de la luz y para revestirnos de la luz ¿Qué hay que hacer? Hay que dejar todo aquello que nos impide acercarnos a la luz, y pone algunos ejemplos en la lectura; “Basta de exceso de comida y bebida”, “Basta de lujuria”, “Basta de libertinaje”, “No más peleas”, “No más envidias”, “No más rencores”, “No más hablar mal del prójimo”, y así podemos buscar muchas otras cosas y esas cosas si en verdad la tenemos en nuestra vida, son las cosas que nos hacen caminar en la noche no, si hay envidia, si hay rencores, si hay peleas, si hay eso de mirarnos mal entre nosotros, es eso lo que nos hace caminar en la noche. El Señor nos dice: “Revístanse de la luz”, a eso estamos invitados, entonces no perdamos esta oportunidad de este tiempo de adviento, de nuevamente volver al camino correcto.

Un momento para poder para abrirnos y encontrarnos con el Señor, es justamente este día que estamos viviendo, para empezar el día del Señor, en la cual muchos han vuelto nuevamente a la Iglesia, muchos han vuelto aquí también a la catedral y eso ¿por qué? Porque se ha levantado el paro.

Y eso también es un signo de un empezar de nuevo, después de estar treinta y seis días, ¿imaginan treinta y seis días en paro? Donde la actividad ha sido muy poca, por la restricción que había de hacer actividades y no solamente eso, sino que hemos vivido momentos de tensión, momentos de preocupación, momentos de incertidumbre, momentos de miedo también, porque cada día era eso, no sabíamos que pasaba mañana, fuera de esa esperanza que tenemos que mañana puede ser que se solucione, pero también si no se soluciona ¿qué pasara?

Han sido momentos muy duros, momentos muy difíciles, momentos muy complicados pero gracias a Dios se está dando este paso para salir de esos momentos tan difíciles, es aquí donde las autoridades han visto un poco que por un acto de humanidad también, porque eso no podemos negar, muchas personas estaban sufriendo y eso lo hemos dicho desde el inicio que el diálogo era importante, fundamental para encontrar una solución, pensando en aquella persona que realmente tienen para comer diariamente y si no trabajan ¿qué? Esas personas realmente lo estaban pasando muy mal, como Iglesia hemos ido acompañando, ustedes a lo mejor han participado en una misa en las rotondas, pero no solamente eso, también en las parroquias se estaba preparando algo para compartir con las personas, pero ya últimamente hasta las mismas personas que podían compartir con otros decían: “ya se nos ha acabado”.

Entonces me parece que las autoridades han visto esto y como ya hemos visto también nos ha dado un paso el hecho de que en la cámara de diputados hayan aprobado el proyecto de ley, el motivo por el cual se hizo el paro. Entonces con esa confianza de que avance este proyecto de ley, se complete, se firme, es que las autoridades han dicho podemos dar un cuarto intermedio, creo que era necesario.

Algunos hemos escuchado que no estaban de acuerdo, eso es siempre ocurre en todo grupo de personas, no todos estamos de acuerdo en las cosas que se hacen, pero si debemos ser conscientes de que realmente lo necesitábamos esto, necesitábamos oxigenarnos de nuevo, porque ya como nos estábamos ahogando con tantas cosas, tantos problemas, de hambre también que estaban pasando algunos. Entonces porque no dar una oportunidad nuevamente para empezar de nuevo, porque esta lucha como sabemos, no es que aquí se agota y no es que se haya acabado y no es que es lo último, seguirá todavía, habrán muchas cosas, entonces este paso que se ha dado me parece que ha sido un paso positivo y aquí tampoco que van a haber o no deberían haber ganadores, creo que nadie debería llevársela la victoria, pero si se trata de victoria ¿quién sale ganador aquí? Sería el pueblo boliviano, porque Santa Cruz ha luchado por todos, no luchó solamente por Santa Cruz, el sacrificio mayor estuvo aquí, pero la visión estaba en la lucha por el país.

Creo que eso también es algo importante reconocer, el esfuerzo que ha hecho Santa Cruz y Santa Cruz con todas las personas, las que viven aquí, entonces ha sido una lucha por todos. Así que hay que seguir adelante, ánimo como nos dice el Señor, ánimo no bajemos la cabeza y no digamos que estamos derrotados, confiemos siempre en Dios y con esa confianza que tenemos en Dios, confiemos también en nuestras autoridades y les pedimos que este espacio que se ha dado que no se vuelva atrás, que se continúe pues avanzando más por el bien de todos. No deberíamos ver también a personas como se ha escuchado por ahí: que son traidores, que no han cumplido lo que se les ha pedido.

Si se trata de trabajar por todos no hay nadie que sea traidor, si se le ha puesto el esfuerzo que corresponde, entonces no debería haber traidores, debería haber agradecimiento por ese esfuerzo de entre todos que se le ha puesto y guiados por alguien que tampoco ha luchado por ellos, ha sido el esfuerzo de todo un departamento.

Así creo que estemos agradecidos con Dios por esta oportunidad que nos da nuevamente para empezar de nuevo, nuestras actividades cotidianas, y como les decía hoy empezamos ADVIENTO entonces también empecemos nuevamente a pensar en lo que nos corresponde hacer como ciudadanos, como cristianos y como parte de este país que tanto nos necesita y luchemos siempre por la unidad.

Que el Señor nos acompañe y que este tiempo de adviento también nos preparemos para ese encuentro con Dios, ese encuentro con el otro.

Que así sea.

 

 

Graciela Arandia de Hidalgo



Nuestro sitio web utiliza cookies para que usted tenga una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando estará dando su consentimiento y la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies