Search
miércoles 17 agosto 2022
  • :
  • :

Arzobispo pide gobernar escuchando al pueblo, un pueblo que clama justicia y un diálogo sincero

Campanas. Este domingo 31 de julio desde la Basílica Menor de San Lorenzo Mártir – Catedral, el Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor René Leigue Cesarí pidió gobernar escuchando al pueblo, un pueblo que clama justicia y un diálogo sincero.

Así mismo el prelado afirmó que, hoy en nuestra sociedad, y en el mundo entero hay peleas entre países, esto se debe a la avaricia de querer quitarle algo a otro país para acumular y hacer sufrir a otros. Y aquí dentro de nuestro país también ¿No será que es eso lo que está pasando también? ¿No se quiere repartir las riquezas que tenemos con todos? ¿Y no será eso lo que nos lleva a malos entendidos en estos días?, cuestionó Monseñor.

De la misma manera Monseñor René aseveró que se habla también de los indígenas, que hay que preocuparse por ellos, pero ¿quiénes se están preocupando por ellos? ¿Quiénes los están dejando a su suerte? Yo creo que hay un responsable aquí que tiene que ver para defenderlos a ellos en su lugar, en donde viven. Qué está pasando en Las Londras ¿no los están sacando a los que tenían tierras los avasalladores? Y así en otro lugar también en la Amazonía los indígenas del lugar que son los que cuidan ese espacio cada vez sienten también que los están sacando del lugar. ¿Por qué? por buscar riqueza en esos lugares.

El Arzobispo pidió a todos aquellos que les corresponde velar por el bien común que reflexionen de verdad, que vean que hay tanta gente que necesita que realmente se ponga en práctica lo que se dice, que no se quede solamente en teoría gobernar escuchando al pueblo, hay un pueblo que clama justicia, hay un pueblo que necesita, a ellos se les debe escuchar, con eso podemos evitar tantas cosas si realmente hay un diálogo sincero y no cada uno estar por su lado.

Pidámosle a Dios que nosotros como persona de fe como persona que creemos en Dios que podamos de verdad compartir aquello que tenemos con el otro. Dios nos ha dado la creación, nos ha dado todo, no para que acumulen unos cuantos sino para compartir con los demás. Sí eso le entendiéramos así nuestra realidad fuera diferente, pidió el Arzobispo.

Una delegación de jóvenes alemanes de la hermandad de Tréveris y Hildesheim, participaron esta mañana de la celebración Eucarística en la Catedral de la Arquidiócesis de Santa Cruz. Al iniciar la misa dominical el Arzobispo, Mons. Monseñor René Leigue Cesarí, dio la bienvenida a esta delegación de jóvenes alemanes.
La misa dominical fue presidida por Monseñor René Leigue Cesarí, Arzobispo, y concelebrada por; Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo Emérito y Monseñor Estanislao Dowlaszewicz, OFM Conv, Obispo Auxiliar de Santa Cruz.

Homilía de Monseñor René Leigue Cesarí Arzobispo Metropolitano de Santa Cruz de la Sierra 31/07/2022

¡Cuídense de la Avaricia! Un saludo muy cordial a todos los presentes y en especial a la delegación que viene desde Alemania, jóvenes de la hermandad de Tréveris y Hildesheim que nos visitan esta mañana ¡bienvenidos! saludamos también a los que nos siguen a través de los medios de comunicación, especialmente las personas del campo que muy poca oportunidad tienen de participar todos los domingos de la misa, un saludo a todos ellos.

Hoy la lectura no habla de un tema, no se si nos preocupa, no se si lo tomamos en cuenta y no se si lo practicamos, la AVARICIA, un tema  que para muchos es muy importante acumular cosas, y a lo menor no se dan cuenta que ese acumular, no les ayuda en nada al final, así como hemos escuchado en la primera lectura, todo es vanidad, tanto preocuparse por tantas cosas, tantos desvelos, tanto trabajo y al final en qué queda todo eso?  Esa es la respuesta que escuchamos de Jesús en el Evangelio, cuando alguien le dice, que sea él mediador para la repartición de la herencia, la respuesta de Jesús es clara, ¿quién me ha puesto como juez para que haga esto? Esta realidad vivimos en medio de nosotros, hay familias por ejemplo que están divididas y ¿porqué están divididas? Por la herencia que muchas veces que dejan los papás, hay familias que no quieren verse, no quieren hablarse y todo esto por nada más que la riqueza, por nada más que los bienes que los padres acumularon, y uno se pregunta muchas veces, si los papás se preocuparon en dejar algo, ¿no deberíamos estar como hijos agradecidos por lo que dejan? Y repartir de acuerdo a lo que hay y repartirlo por igual ¿porqué tenemos que pelearnos entre familia y entre hermanos? Y sin embargo es una realidad que vivimos. Ustedes conocen a lo mejor familias que están peleadas, no quieren verse, entonces aquí el Señor, nos pone esto delante de nosotros ¡Cuídense de la avaricia! ¡cuídense de acumular tantas riquezas aquí en la tierra y no acumular nada en el cielo!

¿Será que el Señor está en contra de la riqueza? Seguro que NO, todos tenemos esas ansias de tener algo, todos necesitamos, pero aquí está la advertencia del Señor cuando nos dice, no se puede tener a dos patrones, a Dios y a la riqueza, porque va dejar a uno para seguir al otro. El Señor nos pide un equilibrio, sabemos que la riqueza es un medio para vivir ¿quién no necesita el dinero por ejemplo?, todos lo necesitamos, pero el problema está cuando se empieza a acumular y acumular, y no se piensa en los demás, ahí está el problema, esa es la advertencia que hace el Señor aquí. Si nosotros analizamos esto, si el Señor nos da la oportunidad de tener algo, es para que nosotros podamos compartir con los otros, y no para acumularlo y hay personas que tienen esa habilidad, de poder tener las cosas, pero solamente piensan en si mismo. Así como hemos escuchado que el Señor comenta en el Evangelio, de este hombre rico que sus tierras le dieron muchos frutos y él pensaba ¿y ahora que voy hacer con mi granero? ¿lo voy hacer más grande? Y ahora me digo así mismo disfruta de la vida.

Disfruta de todo lo que tienes y ahí viene la respuesta de Jesús “insensato esta misma noche vas a morir” ¿y todo lo que es acumulado para quién queda? esto a veces es lo que nos falta a nosotros reflexionar un poco. ¿De qué no sirve acumular tantas cosas aquí si al final vamos a quedarnos solos? porque es eso, hay tantas personas que tienen mucho, pero tienen pocos amigos porque no se relacionan con todos, y a lo mejor andan con miedo cuidando la riqueza que tienen, andan con miedo a la sociedad para que no se la quiten. Entonces ¿de qué sirve tener tantas cosas si no somos felices al final? Creo que esto es lo que tenemos que reflexionar nosotros.

Hoy en nuestra sociedad, en el mundo entero ¿por qué hay peleas entre países? ¿no será por esto también? ¿la avaricia de querer quitarle algo a otro país para acumular y hacer sufrir a otros? Y aquí dentro de nuestro país también ¿No será que es eso lo que está pasando también? ¿No se quiere repartir las riquezas que tenemos con todos? ¿Y no será eso lo que nos lleva a malos entendidos en estos días?

Yo creo que todo esto tenemos que preguntarnos, tenemos que reflexionar porque hoy en día se habla tanto de los pobres, pero ¿qué se hace por ellos? Ahora se habla del censo, el censo es una gran oportunidad para poder repartir a los pobres lo que a ellos les corresponde y sin embargo hay pelea, hay malos entendidos, a lo mejor cada uno quiere ir por su lado ¿y los pobres qué? siguen ahí donde están, con sus necesidades, con sus preocupaciones, con tantas cosas que ellos quisieran tener pero no tiene la posibilidad de tenerlo, entonces hay unos que acumulan, otros que necesitan y no se reparten las cosas como debe ser, entonces se los utiliza solamente a ellos no pero no se les da lo que ellos necesitan.

Se habla también de los indígenas, que hay que preocuparse por ellos, pero ¿quiénes se están preocupando por ellos? ¿Quiénes los están dejando a su suerte? Yo creo que hay un responsable aquí que tiene que ver para defenderlos a ellos en su lugar, en donde viven. Qué está pasando en Las Londras ¿no los están sacando a los que tenían tierras los avasalladores? Y así en otro lugar también en la Amazonía los indígenas del lugar que son los que cuidan ese espacio cada vez sienten también que los están sacando del lugar. ¿Por qué? por buscar riqueza en esos lugares.

Entonces todo esto es lo que hoy el señor nos dice: Cuídense ustedes de eso, de la avaricia, no caiga en eso. Aquí nos llama a todos el Señor, cada uno podemos reflexionar y pensar ¿será que yo estoy cayendo en esto? ¿Será que yo soy una que me preocupa de esto? ¿Será que yo soy uno que estoy apoyando también esto? Porque a lo mejor también estamos apoyando algo que debería repartirse para todos, pero no, estoy apoyando también a que esto se siga manteniendo ahí, se siga suspendiendo las cosas y no estoy pensando a lo mejor en aquellos que necesitan realmente.

Es un momento para reflexionar y el Señor siempre nos hablará, la Palabra del Señor siempre nos dice algo y de acuerdo a la realidad que vivimos. Él toca y nos habla ¿no es el momento para poder pensar?

Le pedimos a todos aquellos que les corresponde velar por el bien común que reflexionen de verdad, que vean que hay tanta gente que necesita que realmente se ponga en práctica lo que se dice, que no se quede solamente en teoría gobernar escuchando al pueblo, hay un pueblo que clama justicia, hay un pueblo que necesita, a ellos se les debe escuchar, con eso podemos evitar tantas cosas si realmente hay un diálogo sincero y no cada uno estar por su lado.

Vamos a pedirle al Señor, que a nosotros nos ayude a todos a entender esto que él quiere, que entre todos podamos mirarnos a la cara como persona que somos, no como enemigos, porque muchas veces la riqueza nos lleva a eso, a alejarnos del otro.

Pidámosle a Dios que nosotros como persona de fe como persona que creemos en Dios que podamos de verdad compartir aquello que tenemos con el otro. Dios nos ha dado la creación, nos ha dado todo, no para que acumulen unos cuantos sino para compartir con los demás. Sí eso le entendiéramos así nuestra realidad fuera diferente.

El Señor nos acompañe a Nosotros también y podamos de verdad vivir como verdaderos hermanos, como familia que somos, hijos de un solo Dios padre que nos quiere y nos ama a todos por igual.

Que así sea.

 

 

Graciela Arandia de Hidalgo



Nuestro sitio web utiliza cookies para que usted tenga una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando estará dando su consentimiento y la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies