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miércoles 5 octubre 2022
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Arzobispo: “No podemos quedarnos callados ante tantas injusticias”, y eso es lo que está haciendo la Iglesia de Nicaragua

Campanas. Hoy domingo 21 de agosto desde la Catedral el Arzobispo de Santa Cruz, Mons. René Leigue Cesarí afirmó que, No podemos quedarnos callados ante tantas injusticias, y eso es lo que está haciendo la Iglesia de Nicaragua. La Iglesia de Nicaragua está exigiendo lo que corresponde, exige justicia, que baje la corrupción, exige que se deje de hacer el mal a la personas, pero se la ve de otra manera y por eso está pasando estos momentos difíciles.

También el prelado señaló que el Señor no pide hacer la cosas bien, hay que esforzarse cada día, hay que ser coherentes, hay que amar a Dios y amar al prójimo y esto nos invita a que cada día estemos siempre atentos a eso.

 “Las personas descartadas ocupan el primer lugar para Dios”

 Por otra parte también el Señor dice; muchos últimos serán primeros, es decir, se está refiriendo a aquellas personas que a lo mejor son desechadas como dice el Papa, personas descartadas, pero que sin embargo ellos están ocupando el primer lugar para Dios y esto es porque están haciendo las cosas bien, haciendo las cosas correctas, pero que no se las ve siempre en primer lugar, sin embargo están cerca del Señor, lo escuchan y hacen lo que él les dice, no llevan ese rencor en su corazón, son personas humildes, personas sencillas , personas que saben personar, y estas personas que no siempre la tomamos en cuenta están en el primer lugar.

“Tenemos que hacer la cosas bien porque las sentimos, no por obligación”

Nos dice el Evangelio que debemos hacer la cosas porque la sentimos, no solo par que nos vean simplemente, tenemos que hacer las cosas porque sentimos la necesidad de hacerlas, de hacer el bien a los demás, no simplemente por obligación, sino porque nos sale del corazón.

Entonces tratemos nosotros de ser esa persona coherente con la fe, con la vida con lo que hacemos y con lo que decimos. Como personas de fe tenemos que cuidar todo esto.

Mons. Leigue aseveró que, el Señor hoy nos llama fuertemente a que no solamente nos miremos a nosotros, sino también miremos a los demás, por  ejemplo, qué está pasando en Nicaragua

 Nos estamos lamentando por lo que está pasando, pero a lo mejor también ahí es donde está pasando esto muchos se han hecho ver en la Iglesia solamente para que los vean pero que no los sienten como tal, entonces cuando estos problemas no se siente el apoyo, no se siente algo que hay habido coherencia para poder defender algo que corresponde o algo que le exige o algo que nos exige a todos ser justos.

La Iglesia no tiene quiere desestabilizar a ningún Gobierno, la Iglesia quiere que se trabaje por el bien común y por los pobres

Tantas injusticias que hay hoy en día y en esta nación de Nicaragua están pasando muchas cosas. A veces cuando pasa eso y no solamente allá se concentra, sino en todos los lugares o en algunos lugares más que en otros, cuando pasa eso, siempre se habla de desestabilización, preguntémonos ¿Qué interés tiene la Iglesia en hacer quedar mal a alguien o cuanto más a los gobernantes? ¿Qué interés tiene la Iglesia en eso? Ninguno. Lo que la Iglesia quiere es que las cosas se hagan bien y eso es lo que hace notar, la Iglesia evalúa, la Iglesia está en medio de aquellos que necesitan entonces esas cosas injustas que hay, eso es lo que hace notar. Sugiere, opina, pero nunca va a imponer, porque hay autoridades para que trabajen en eso. La Iglesia lucha por las injusticias, sugiere, pero nunca va a imponer, porque hay autoridades para que trabajen en eso

“Día Nacional del Catequista”

Pero es ahí donde el Señor nos llama hoy pues a la Misión, hoy es el Día del Catequista, y los catequistas son esos misioneros que el Señor llama y envía al mismo tiempo a anunciar la buena noticia, nos alegramos que nuestras parroquias hay varias personas que están comprometidas que llevan adelante esta misión y desde aquí les animo también a que no se cansen, muchas veces por ser Catequistas también no siempre son comprendidos, a veces en la misma casa, en la misma familia, pero es el Señor el que les ha llamado, es el Señor el que les envía.

Al que lo hace de corazón, el Señor le va a dar fortaleza, el Señor le va a dar esa fuerza para seguir adelante, el Señor le va a dar esa sabiduría para estar cerca de los niños, de los jóvenes de las personas mayores.

Los catequistas son fundamentales en la Iglesia, por eso queremos que haya más personas, más jóvenes todavía comprometidos

A los que están los animamos ahora pues a que sigan adelante, les pedimos también que sean coherentes con lo que viven, con lo que hacen, con lo que enseñen a los niños a los jóvenes. Eso que enseñan póngalo en práctica porque es lo único que nos puede dar fuerza para poder exigir algo. Que el Señor nos acompañe a todos, que el Señor nos de fortaleza para estar firmes en la fe, para ser parte de ese grupo que el Señor quiere, para ser parte de esos elegidos del Señor.

Pidámosle a Dios para que él siempre envíe más obreros a la mies, en la Iglesia de Santa Cruz necesitamos muchos, muchos obreros que apoyen, si hay un catequista que está comprometido en la Iglesia den también el apoyo, sabemos que es exigente trabajar en la Iglesia, pero no nos olvidemos que somos humanos, si alguien también falla no porque sea catequista o porque esté comprometido en la Iglesia también le vamos a mirar mal o vamos a hablar mal de la persona, más bien oremos por ellos, oremos por ellos porque dan su tiempo y ese tiempo pues no es que se les paga a ellos, no es que tienen un sueldo, lo hacen de voluntad y justamente por eso tenemos que orar por ellos para que el Señor les de esa fuerza.

Homilía del Arzobispo Metropolitano de Santa Cruz de la Sierra, Mons. René Leigue Cesarí

21/08/2022

Saludos cordiales a ustedes los presentes y a todos los que nos siguen por las redes sociales y los medios de comunicación especialmente los enfermos, ellos nos escuchan y participan de una u otra manera de la misa, ahí en el lugar donde se encuentran, un saludo a todos ellos.

¿Qué hemos escuchado hoy día? Esa pregunta que le hacen al Señor, cuando él va enseñando a sus discípulos camino a Jerusalén, nos dice el Evangelio; alguien le pregunta ¿son pocos los que se salvan? No sé si nosotros también nos hacemos esa pregunta ¿si son pocos los que se salvan? y si nosotros estaremos entre esos pocos  todavía, porque aquí también es cuando el Señor habla de las exigencias el cual implica la salvación, y es ahí donde tenemos que tomar en cuenta nosotros, si somos de ese grupo de los pocos que se salvan, entonces tenemos que ser perseverantes, tenemos que estar firmes en lo que creemos y en lo que hacemos, tenemos que ser fieles al Señor y si somos del grupo grande tenemos que preocuparnos también y preguntarnos ¿qué estamos haciendo? O ¿qué debo hacer para ser del grupo de los elegidos?

El Señor dice traten de entrar por la puerta angosta, la puerta angosta es por la que muchas veces cuesta entrar, peor si todos quieren entrar al mismo tiempo, eso de experiencia lo tenemos, ¿a qué se refiere el Señor cuando dice que tenemos que entrar por la puerta estrecha? Es decir, por donde a muchos les cuesta, a muchos les cuesta entrar por la puerta estrecha y eso es porque hay una exigencia, cuando el Señor habla de la puerta estrecha y nos está diciendo que hay que hacer la cosas bien, hay que esforzarse cada día, hay que ser coherentes, hay que amar a Dios y amar al prójimo y esto nos invita a que cada día estemos siempre atentos a eso. La puerta ancha es por la que todos entran y muchas veces no se sabe si entran o por donde salen porque es una puerta ancha, y eso es lo que muchas veces nos llama la atención no, donde hay tantas cosas, tantas tentaciones, muchas cosas que nos apartan de Dios, muchas cosas que nos hacen apartarnos del prójimo y muchas cosas en las que podemos escondernos  haciendo lo que no le gusta a Dios, primero alejarnos de Él y luego hacer el mal. El Señor hoy nos llama la atención a esto, de esforzarnos, muchos dicen el Señor serán primeros o los últimos de esos primeros, y los primeros serán últimos. Aquí nos está hablando el Señor de dos cosas, que a lo mejor de tanto esfuerzo que podemos hacer, a lo último podemos negarlo al Señor, ahí podíamos estar de primero y a lo último negamos todo lo que hemos hecho y muchos que están e el último lugar puede ser que le llegue una conversión sincera, verdadera, una conversión radical y se nos adelanta. Por otra parte también el Señor dice; muchos últimos serán primeros, es decir, se está refiriendo a aquellas personas que a lo mejor son desechadas como dice el Papa, personas descartadas, pero que sin embargo ellos están ocupando el primer lugar para Dios y esto es porque están haciendo las cosas bien, haciendo las cosas correctas, pero que no se las ve siempre en primer lugar, sin embargo están cerca del Señor, lo escuchan y hacen lo que él les dice, no llevan ese rencor en su corazón, son personas humildes, personas sencillas , personas que saben personar, y estas personas que no siempre la tomamos en cuenta están en el primer lugar. El Señor nos dice muchos últimos estarán primeros y muchos que están adelante y que solo aparentan, solo hacen las cosas para que los vean, pero que no lo sienten como tal, no hacen las coas de corazón, a estar personas se las ve en primer plano, pero no es lo que el Señor espera.

Nos dice el Evangelio que debemos hacer la cosas porque la sentimos, no solo par que nos vean simplemente, tenemos que hacer las cosas porque sentimos la necesidad de hacerlas, de hacer el bien a los demás, no simplemente por obligación, sino porque nos sale del corazón. El Evangelio dice: al final las puertas se pueden cerrar y muchos llegaran a tocar, ¡Señor ábrenos! El Señor les responderá, no los conozco, no sé quienes son, no sé que han hecho, no los he visto, ahí peguntémonos también nosotros ¿estamos haciendo las cosas por aparentar? ¿o realmente hacemos las cosas de corazón, hacemos las cosas porque de verdad sentimos que son parte de nosotros, el compromiso, el servicio a los demás. Si lo hacemos así, entonces seguro que vamos a entrar por la puerta angosta, pero si no vamos a ser ignorados por el Señor. Y alguno va a decir: Pero yo he venido siempre a Misa, he estado haciendo esto, lo otro, siempre he estado ayudando. ¿Pero de qué manera lo ha estado haciendo? Ahí está el detalle, de qué manera hace las cosas, a lo mejor podemos estar haciendo muchas cosas, pero lo hacemos solamente para que nos vean o a lo mejor para la pantalla de la televisión, entonces es ahí donde el Señor nos va a interrogar: ¿Quiénes son? ¿De dónde vienen? ¿Qué han hecho? Entonces tratemos nosotros de ser esa persona coherente con la fe, con la vida con lo que hacemos y con lo que decimos. Como personas de fe tenemos que cuidar todo esto.

Yo creo que ahí es donde el Señor hoy en día nos llama fuertemente a que no solamente nos miremos a nosotros, sino también miremos a los demás, por ejemplo qué está pasando en Nicaragua, nos estamos lamentando por lo que está pasando, pero a lo mejor también ahí es donde está pasando esto muchos se han hecho ver en la Iglesia solamente para que los vean pero que no los sienten como tal, entonces cuando estos problemas no se siente el apoyo, no se siente algo que hay habido coherencia para poder defender algo que corresponde o algo que le exige o algo que nos exige a todos ser justos.

Tantas injusticias que hay hoy en día y en esta nación de Nicaragua están pasando muchas cosas. A veces cuando pasa eso y no solamente allá se concentra, sino en todos los lugares o en algunos lugares más que en otros, cuando pasa eso, siempre se habla de desestabilización, preguntémonos ¿Qué interés tiene la Iglesia en hacer quedar mal a alguien o cuanto más a los gobernantes? ¿Qué interés tiene la Iglesia en eso? Ninguno. Lo que la Iglesia quiere es que las cosas se hagan bien y eso es lo que hace notar, la Iglesia evalúa, la Iglesia está en medio de aquellos que necesitan entonces esas cosas injustas que hay, eso es lo que hace notar. Sugiere, opina, pero nunca va a imponer, porque hay autoridades para que trabajen en eso. Pero no se la ve de esa manera, es el Señor que nos invita a hacer las cosas bien, es la Iglesia profética aquella que anuncia la buena noticia y denuncia lo que está mal. Es simplemente eso lo que hace, cumplir la Palabra de Dios, cumplir lo que se nos dice, eso es lo que hace la Iglesia y cuando hablamos la Iglesia somos todos nosotros que formamos la Iglesia.

Entonces creo que nuestro pensamiento, nuestras ideas que tenemos, nunca vamos a querer hacer el mal a los demás, solamente exigir lo que corresponde, exigir justicia, exigir que baje la corrupción, exigir que se deje de hacer el mal a la persona, pero simplemente eso anunciar el evangelio del Señor, no podemos quedarnos callados frente a todos los problemas que hay, a toda la injusticia, entonces la Iglesia en Nicaragua, eso es lo que ha hecho pero se la ve de otra manera y por eso está pasando estos momentos difíciles.

Creo que nosotros como personas de fe no podemos permitir todo esto y tenemos que orar, tenemos que pedir al Señor, pero también esto debe llevarnos a pensar ¿Cómo estamos también nosotros?, ¿Cómo estamos? Para preguntarnos, para evaluar también las situaciones que vivimos.

Pero es ahí donde el Señor nos llama hoy pues a la Misión, hoy es el Día del Catequista, y los catequistas son esos misioneros que el Señor llama y envía al mismo tiempo a anunciar la buena noticia, nos alegramos que nuestras parroquias hay varias personas que están comprometidas que llevan adelante esta misión y desde aquí les animo también a que no se cansen, muchas veces por ser Catequistas también no siempre son comprendidos, a veces en la misma casa, en la misma familia, pero es el Señor el que les ha llamado, es el Señor el que les envía.

Al que lo hace de corazón, el Señor le va a dar fortaleza, el Señor le va a dar esa fuerza para seguir adelante, el Señor le va a dar esa sabiduría para estar cerca de los niños, de los jóvenes de las personas mayores.

Los catequistas son fundamentales en la Iglesia, por eso queremos que haya más personas, más jóvenes todavía comprometidos. A los que están los animamos ahora pues a que sigan adelante, les pedimos también que sean coherentes con lo que viven, con lo que hacen, con lo que enseñen a los niños a los jóvenes. Eso que enseñan póngalo en práctica porque es lo único que nos puede dar fuerza para poder exigir algo. Que el Señor nos acompañe a todos, que el Señor nos de fortaleza para estar firmes en la fe, para ser parte de ese grupo que el Señor quiere, para ser parte de esos elegidos del Señor.

Pidámosle a Dios para que él siempre envíe más obreros a la mies, en la Iglesia de Santa Cruz necesitamos muchos, muchos obreros que apoyen, si hay un catequista que está comprometido en la Iglesia den también el apoyo, sabemos que es exigente trabajar en la Iglesia, pero no nos olvidemos que somos humanos, si alguien también falla no porque sea catequista o porque esté comprometido en la Iglesia también le vamos a mirar mal o vamos a hablar mal de la persona, más bien oremos por ellos, oremos por ellos porque dan su tiempo y ese tiempo pues no es que se les paga a ellos, no es que tienen un sueldo, lo hacen de voluntad y justamente por eso tenemos que orar por ellos para que el Señor les de esa fuerza.

Pidamos por cada uno de nosotros, pidamos por la Iglesia en Nicaragua, hermana Iglesia está pasando un mal momento, pidamos también por nosotros, pidamos por cada persona que está alejada del Señor, pidamos por cada persona que sabemos que no siempre hace las cosas como el Señor quiere.

El Señor nos acompañe y nos de esa fuerza que necesitamos estos momentos tan complicados que pasamos.

Que así sea.

 

 

 

 

 

 

 

Graciela Arandia de Hidalgo



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