Search
viernes 19 julio 2019
  • :
  • :

Albó pidió misericordia para los discapacitados en San Francisco

Página siete/ En la homilía celebrada en la plaza Mayor, movilizados y paceños rezaron por la salud de los discapacitados. Al rezar el Padre Nuestro, se unieron en un abrazo. Con heridas visibles en los pies, Filemón Tapia  parecía soportar apenas el dolor.  Estaba  lleno  de ampollas por la caminata que hizo  durante 35 días  junto a  300 compañeros hasta la ciudad de La Paz en la  denominada

Caravana de la Esperanza, que demanda al Gobierno   un  bono mensual de 500 bolivianos.
 
Con la ayuda de una médico y un miembro de bomberos, que le sirvieron de apoyo, logró llegar ayer a la plaza San Francisco   a las 17:50. Pese al cansancio que mostraba su rostro, escuchó la misa que celebró al aire libre  el  padre Xavier Albó, recientemente condecorado  por el Gobierno con el Cóndor de los Andes.
 
“Antes de empezar, cantemos el himno de la caravana”, pidió el sacerdote jesuita, que instaló en medio de la plaza  un escenario para la misa. Adelantó que la eucaristía sería corta, porque todos debían descansar.
 
Al rededor, miembros de la  caravana que arribaron al sector en  sillas de ruedas, con muletas e incluso arrastrándose, se entremezclaron con la gente que acudió al lugar para apoyarlos. Todos cantaron al unísono:
 “Adelante, adelante, adelante caravana, lucharemos por la renta, por la renta de 500, lucharemos por la renta, por la renta de 500”.
 
En el acto, algunas  personas con discapacidad lloraban de emoción, otros  se  descompensaron y de otros se adormeció su cuerpo.
 
“En esta caravana   vamos a pedir perdón por todas las cosas que han desagradado a Dios, por las cosas que hicieron ustedes”, dijo el sacerdote, y tras esas palabras, reflexionó: “Pedimos misericordia para las personas con discapacidad”.
 
Luego, Albó cantó en aymara y pidió que  “la estancia aquí (en La Paz) dure el tiempo que  tenga que durar y se consiga el resultado esperado”.
 
En la homilía pidió a la población su colaboración para los discapacitados, con la lectura de un pasaje de la Biblia. “Así como la lectura, nosotros también debemos colaborar. ¡Tú,  débil, ayuda! Todos juntos están pidiendo una cosa que necesitan ustedes, el bono”, reflexionó. 
 
A la celebración se sumó el padre Hugo Trujillo, en  representación de la Conferencia Episcopal Boliviana. “A nombre de la Iglesia, vengo a apoyar a la caravana. Nosotros les ayudaremos en todo lo necesario, aunque saben que no tomamos las decisiones” afirmó el sacerdote.
 
Albó destacó el gran sacrificio que realizaron las personas con discapacidad para recorrer la caminata desde Cochabamba hasta llegar a La Paz durante 35 días. “Muchos del Gobierno no hubieran aguantado la marcha”.
 
Después, casi al concluir la ceremonia religiosa, oró por las personas con discapacidad que fallecieron durante la lucha.
 
Minutos más tarde, al rezar el Padre Nuestro, todas las personas con discapacidad se tomaron de  las manos y elevaron su oración al cielo. 
 
“Haz que el Gobierno, en especial el Presidente (Evo Morales), ablande su corazón y nos escuche”, murmuró al agachar la cabeza Juan Ergueta, uno de los miembros de la caravana.
 
Un par de horas antes, cuando la caravana llegaba al centro paceño cerca de las 16:30, Albó -que acompañó la marcha- dijo que espera que se logre algo sólido y definitivo, aunque advirtió que no será fácil.  “Tendrán que pasar mucho tiempo aquí (La Paz), haciendo lo que puedan para tener soluciones”.
  
“No creí que iba a aguantar tanto, pero el apoyo de la gente paceña me entusiasmó y me dio fuerzas para seguir adelante”, dijo Wilson    Irala, quien participó en la caravana cargando en la espalda una cruz.
 
Junto a él, más de 500 personas con discapacidad y organizaciones que apoyan al sector se sumaron a la marcha que demanda los 500 bolivianos.
 
Albó adelantó que el bono de 500 bolivianos no es una solución estructural para las personas con discapacidad, pero aseguró que con los 1.000 bolivianos que reciben anualmente “no pueden subsistir. No se puede”.
 
Después de la misa, Filemón se sentó en una de las gradas de la iglesia San Francisco, para curarse las ampollas que le dejó la caminata de 35 días. Mientras, su lucha continúa.
 
El apoyo  de la gente
  • Solidaridad  Familias, instituciones y colegios donaron agua, dulces y alimentos a las personas con discapacidad.
  • Aplausos  Los paceños recibieron con aplausos, vivas y llanto a la Caravana de la Esperanza.
  • Mascota  Renta, el perro que comandó la marcha, fue levantado en brazos por el cansancio que tenía.
  • Guirnaldas  Los dirigentes que encabezaban  la marcha recibieron guirnaldas.

Verónica Zapana S.  / La Paz

Graciela Arandia de Hidalgo



Nuestro sitio web utiliza cookies para que usted tenga una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando estará dando su consentimiento y la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies